El Valle de los Reyes

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¿Qué? Y ¿Por qué?
Espiritualmente, el Valle de los Reyes es una necrópolis situada al oeste de la antigua ciudad de Tebas, hoy Lúxor, uno de los lugares más sagrados para los antiguos egipcios.
Todo está relacionado con la religión solar, con el eje este-oeste / oriente-occidente.
Tebas se sitúa en la orilla este del Nilo, el lugar por dónde sale el sol, el lugar por donde nace la vida. Allí se encontraban los grandes templos. De hecho, se puede trazar una línea recta desde el templo de Karnak -ubicado en el este-, hacia el oeste, que cruza el río, alcanza Deir el-Bahari y el templo de Hatshepsut desembocando en el Valle de los Reyes.
Las tumbas se situaron a poniente, donde muere el sol. Este era el espacio por donde los antiguos egipcios pensaban que el difunto entraba al Inframundo o la Duat, un lugar situado debajo de la tierra por donde su Ka -el elemento que confería inmortalidad, lo que nosotros entedemos como alma-, realizaba un viaje lleno de peligros que, tras superarlo, debería llevarle al Más Allá, al Aaru o paraiso.
El Valle de los Reyes es el panteón en donde las dinastías XVIII, XIX y XX -1550 a.C. al 1070 a.C.- del Imperio Nuevo enterraron a sus faraones, reinas, nobles, príncipes y Sumos Sacerdotes junto con sus animales y enseres de la vida cotidiana como mobiliario, ropa y armas y otros objetos destinados al uso en el Más Allá como estatuillas funerarias –Ushebti-, rituales, hechizos, y amuletos. Todo para que los acompañase en la otra vida.
Dentro del sarcófago se introducía El Libro de los Muertos, un rollo de papiro que contenía una serie de oraciones y encantamientos para guiar y proteger el alma durante su viaje por el Inframundo.
El Juicio de Osiris, dios del Inframundo.
Para superar el juicio el corazón del difunto debe ser más ligero que la pluma de Maat.

Difunto (1). Anubis (2). Dios chacal encargado de guiar al muerto a la Sala de las Dos Verdades. Responsable de pesar el corazón del finado en la balanza de la justicia. Maat (3). Diosa de la justicia y el equilibrio cósmico. Ammyt (4). Monstruo con cabeza de cocodrilo, parte delantera de león y trasera de hipopótamo. Devora el corazón del fallecido si este no era considerado justo. Tot (5). Con forma de Ibis es el dios de la sabiduría. Anota el resultado. Horus (6). Lleva la cruz de la vida. Osiris (7). Siempre dibujado de verde.
Para los antiguos egipcios la muerte era tan sólo un trámite, si del Juicio de Osiris se salía victorioso, el difunto se garantizaba la Vida Eterna.
Geológica y estratégicamente
El Valle de los Reyes no es un valle en la definición geográfica de la palabra, sino un wadi, esto es, un lecho seco con caminos que ha dejado el río.

El valle está dominado por una colina, El-Qurn, que tiene forma de pirámide. Howard Carter lo llamó el “centinela permanente”. Para los egipcios la pirámide simbolizaba los rayos del sol.
Al tener forma de pirámide, los antiguos egipcios entendían que El-Qurn era una señal divina de donde enterrar a sus faraones. Una continuidad con las pirámides.
El wadi que dio lugar a esta necrópolis tuvo su origen cuando el Nilo cambió de curso, dejando al lado de una montaña un área labrada para hipogeos (galerías subterráneas con funciones funerarias). El nombre original es Wadi el-Muluk.
Fue Ineni, el arquitecto del faraón Tutmosis I (tercer faraón de la XVIII dinastía), quien tuvo la idea de cambiar la tradición milenaria de enterrar a los faraones en pirámides.
Por primera vez los faraones fueron sepultados en tumbas excavadas en la ladera de una montaña o escondidas bajo el suelo de un valle. El objetivo era ocultar, proteger y vigilar mejor los enterramientos para evitar la acción de los saqueadores de tesoros.
Allí moraba la diosa cobra Meretseger «la que ama el silencio», la protectora de la necrópolis.

Estratégicamente, el valle solo tenía un punto de acceso por lo que podía ser vigilado y defendido más fácilmente de los ladrones.
La división del valle
El valle se divide en dos:
- El Valle Este. Tumbas enumeradas con el código KV (King’s Valley).
- Son 63 tumbas que originalmente estuvieron numeradas según se fueron descubriendo, pero que ahora se han vuelto a numerar siguiendo su ubicación dentro del valle.
- El Valle Oeste. Las tumbas son nombradas WV (West Valley).
El Valle de los Reyes está clasificado como Patrimonio de la Humanidad en 1979 por la UNESCO. No obstante, aún queda mucho por descubrir.
Sobre las tumbas
Normalmente están excavadas a partir de una escalera que da acceso a un pasillo descendente donde se pintaba un techo astronómico lleno de estrellas. A ambos lados del corredor se pintaban fragmentos del Libro de las Cavernas y el Libro de las Puertas.
Se llagaba a un pozo con pilares, y de ahí se descendía hasta a la cámara mortuoria donde se encontraba el sarcófago decorado con textos del Libro de los Muertos.

A la entrada de las tumbas se ha encontrado una gran cantidad de sedimentos, escombros, producto de los elementos que han arrastrado las riadas durante siglos.
Los enterramientos en el valle quedaron interrumpidos cuando el faraón Akenatón (Amenhotep IV / Amenofis IV), producto de la peste, trasladó la corte de Tebas (1) a una nueva ciudad llamada Amarna (2). Allí fue donde se enterró

Akenatón fue una singularidad. Tras su muerte todo volvió a la normalidad. El general Horemheb se convirtió en faraón.
Después llegaron los “ramésidas”; Ramsés I, Seti I y el gran Ramsés II. Pero, tras Ramsés III, Egipto comenzó a padecer un largo periodo de sequías, lo que trajo el hambre, la corrupción oficial, los disturbios civiles y la decadencia del reinado.
El poder real ya no estaba garantizando lo que propició la subida al poder del poderoso clero de Tebas que extendió toda su influencia sobre el Alto Egipto.
Los saqueos de la necrópolis del Valle de los Reyes fueron constantes.
No hay que buscar ladrones de tumbas llegados de lejanos lugares, estos se encontraban entre los sacerdotes tebanos que conocían perfectamente el lugar de los enterramientos y de los tesoros. Ellos fueron los primeros que desvalijaron las tumbas.
Los Sumos Sacerdotes de Amón no dudaron en hacerse representar sobre los muros de los templos con igual rango que el faraón inscribiendo sus nombre en los cartuchos.
Finalmente, el Valle de los Reyes fue abandonado.
No fue hasta principios del siglo XIX cuando fue redescubierto por exploradores europeos.
Las mejores tumbas para visitar.
PARADA 1. Tumba de Seti I (KV17)
Descubierta en 1817 por el explorador Giovanni Belzoni quien también fue el que encontró la entrada de la pirámide de Kefrén en Guiza.

En color la tumba. El resto son corredores que parten desde la cámara sepulcral hacia abajo, cerca del nivel freático.
Es la más espectacular y grande de toda la necrópolis.
Consta de siete grandes corredores y diez cámaras todas ricamente decoradas con pinturas y bajorrelieves de una calidad excepcional.
Las pinturas
Suponen el cénit del arte decorativo funerario de egipcio. Además, ha aportado gran información sobre los rituales funerarios y el panteón de los dioses egipcios.
Cámara sepulcral
Con un gran techo astronómico. Lo excepcional es que se realiza no sobre un techo plano, sino sobre un techo abovedado que intenta recordar la forma de la bóveda celeste.


En los pilares el faraón es recibido por los dioses. En las paredes El Libro de las puertas.
No se ha podido llegar hasta las galerías inferiores.

PARADA 2. Tumba de Tutankamón (KV62)

¿Por qué es tan importante? Descubrimiento
Su importancia radica que, hasta hoy, es la única tumba real hallada intacta después de más de 3000 años.

Fue descubierta el 4 de noviembre de 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter y su mecenas Lord Carnarvon. Carter había llegado a Egipto como dibujante con 17 años.
Robos
En la antigüedad la cámara sepulcral sufrió al menos dos robos. El primero se rellenó con anterioridad con escombros. El segundo tenía las paredes perforadas. Sin embargo, el tesoro no sufrió daños.

¿Qué hay en la tumba de Tutankamón?
En el interior de la tumba se encontraron más de 5500 artículos de gran valor, incluido un ataúd de oro, un carro real y la máscara mortuoria del faraón. Era la tumba más completa y mejor conservada de un faraón que jamás se había hallado.
La momia del rey estaba cubierta con una gran estructura de madera y un sarcófago dorado.
Tutankamón fue inhumado en una tumba que era demasiado pequeña para un faraón.
Su muerte quizá sucedió de manera inesperada antes de la finalización de su tumba real lo que obligó al enterramiento de su momia en una tumba destinada a otra persona de menor rango.
Máscara funeraria. Significado de la máscara de Tutankamón

Nejbet (1). Diosa buitre. Protectora de los nacimientos y de las guerras. Uadjet o Ureo (2). Diosa serpiente. Amuleto de protección. Barba postiza (3). Se puede quitar.
El rostro es el de Tutankamón, sin embargo, la estructura de la máscara apunta a que se realizó para otra persona y posteriormente fue reutilizada.
Todo apunta a que fue realizada para Nefertiti, su madrastra, la favorita del rey hereje, Akenatón.
Se ha llegado a esta conclusión porque en el hombro izquierdo aparece su nombre, además, las orejas están perforadas, y finalmente, los faraones solo utilizaban la cobra, no el buitre.
Tutankamón era hijo de Akenatón (Amenofis IV) el faraón hereje. Su madre era una de las hermanas de Akenatón.
Tutankamón asumió el poder siendo un niño, alrededor de los 9 años.
Sus 10 años de reinado (1332-1323 a.C.) fueron muy intensos. Trató de recuperar todo lo perdido durante la época herética de Akenatón. Tebas volvió a ser la capital y Amón la cabeza del panteón.
El rito de «la apertura de la boca y de los ojos»

Era el más importante de todos, es el que permitirá al difunto recuperar todos sus sentidos para poder vivir plenamente en el Más Allá. Se realizaba tras pasar los 70 días embalsamado.
Todo lo que se encontró en la tumba de Tutankamón, incluida la momia del faraón, se puede visitar en el Museo Egipcio de El Cairo. En el Valle de los Reyes solo queda la tumba vacía, pero se puede visitar.
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PARADA 3. Tumba de Horemheb (KV57)

Sala del Pozo. Techo con decoración de estrellas. Un friso rodea tosa la sala. El faraón aparece recibido por dignidades.
Las figuras del faraón se dirigen hacia el fondo llevándonos hacia el interior de la tumba.
Importante comprobar hacia donde mira el faraón, en este caso es a la izquierda, lo que significa que su tumba se encuentra hacia ese lado.

Osiris recibe una ofrenda de Horemheb. Diosa Hathor. Horemheb y Horus recibiendo otra ofrenda del faraón Horemheb.

La tumba fue saqueada quedando elementos de madera del ajuar del faraón.
Descubierta en 1908 por Edward Ayrton.
Este general se casó con la hija de Ay, hermanastra Nefertiti, para legitimar su ascenso al trono. Su reinado duró unos 27 años en los que se encargó de suprimir los nombres de Akenatón, Smenkara, Tutankamón y Ay de las listas reales y la historia oficial, mostrándose como el sucesor de Amenhotep III.
Tuvo numerosas campañas recuperando parte del sur de Palestina, pero jamás se volvería a alcanzar la expansión lograda por Tutmosis I y III.
El sucesor de Horemheb fue su visir, el anciano Paramesu, quien tomó el nombre de Ramsés I fundando la Dinastía XIX.
PARADA 4. Tumba de Ramsés VI (KV9)
Está situada detrás de la tumba de Tutankamón. Dinastía XX.
Monumental. Una de las tumbas más visitadas en época grecorromana. Se la asoció al rey Memnón.
Aunque era conocida desde la antigüedad, las excavaciones no se realizaron hasta 1888 con Daressey.
Iniciada por Ramsés V y concluida por Ramsés VI. Construida originalmente para Ramsés V.
Se desconoce donde está enterrado Ramsés V.
Pasillos anchos con una suave pendiente sin escalones desciende en línea recta hasta la cámara mortuoria. Ramsés V gobernó durante 4 años.

En el techo, la diosa Nut.

La tumba más grande pertenece a los hijos de Ramsés II.
Aunque solo se ha excavado parcialmente, se cree que al menos cuatro de los 52 hijos estimados del faraón fueron enterrados en este lugar.
Desde 2006 se sabe que tiene 200 corredores y cámaras, lo que la convierte en la estructura más compleja de la zona. Sin embargo, como la mayoría de las tumbas, también ha perdido la mayor parte de su decoración funeraria debido a los saqueos.


PARADA 5. Tumba de Ay (WV23)

Sucede a Tutankamón. Fue faraón de la XVIIII dinastía. Padre de Nefertiti, esposa de Akenatón.












