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Sobre la meseta de Guiza

Plano de la Meseta de Guiza.

Como Notre Dame de París, la Acrópolis de Atenas, la colina de Ludgate (hoy Catedral de San Pablo de Londres), la meseta de Guiza es uno de esos lugares del mundo donde desde tiempos inmemoriales estuvo rodeado de espiritualidad, siempre fue considerado como un lugar sagrado.

Geológicamente es una meseta de piedra caliza de casi 40 m de altura que desciende ligeramente hacia el noroeste.

La meseta no siempre fue árida, de hecho, hace poco menos de 4500 años esta región presentaba un paisaje de sabana y el Nilo tenía un brazo que llegaba a sus pies, por lo que llenaba de limo la zona.

Hay pruebas que muestran que la meseta fue poblada antes de la IV dinastía, ésta destruyó los restos anteriores para ejecutar sus construcciones.

La necrópolis de la meseta de Guiza

Es en la meseta de Guiza donde se encuentra la necrópolis que alberga el complejo de las tres Pirámides construidas durante la IV dinastía (alrededor del 2550 al 2450 a.C.), en el Reino Antiguo. Las más grandes que se alzaron por parte de la civilización del antiguo Egipto.

Una necrópolis es una gran área geográfica que contiene varios grupos de enterramientos monumentales. La palabra proviene del griego antiguo nekro “muertos” y polis: “ciudad”.

El término necrópolis solo se utiliza cuando se habla de civilizaciones antiguas.

Como ocurre con la construcción de las pirámides, la datación, y sobre todo en estos primeros periodos del antiguo Egipto, hay que tomarla con mucha cautela. Cualquier descubrimiento puede cambiar las fechas.

La civilización egipcia se encuentra entre las más antiguas del mundo con un período que se considera que comienza alrededor del 3150 a.C., al final del neolítico.

Este periodo viene marcado por la capacidad de los pueblos que viven a lo largo del Nilo para federarse, para organizarse en torno a un estado que gradualmente será de gran importancia para la región. Y más exactamente, el punto de partida corresponde a la unificación del norte de Egipto, cerca del delta del Nilo, con el sur, cerca del actual Sudán.

La época de las pirámides surgió gracias a un período de prosperidad en el Reino Antiguo caracterizado por la estabilidad política que permitió el desarrollo de las artes.

La necrópolis de la meseta de Guiza fue un complejo funerario de gran tamaño utilizado durante un espacio relativamente pequeño de tiempo, especialmente si lo comparamos con el resto del antiguo Egipto.

Las pirámides de Egipto siguen siendo un misterio en muchos aspectos, especialmente en lo relativo a construcción, sobre todo en un momento en que los medios técnicos eran limitados. Lo que sí sabemos es que las primeras pirámides fueron las de la necrópolis de Saqqara, en especial la escalonada de Zoser.

Los tres complejos funerarios de Keops, Kefrén y Micerino están compuestos por:

  • Una pirámide que sirve de tumba.
  • Un muro que protege la pirámide.
  • Un templo alto junto a la pirámide.
  • Un camino de acceso.
  • Una calzada.
  • Un templo bajo al final del camino.
  • Pirámides anexas.
  • Uno o más cementerios.

En 1959, el conjunto de Menfis con sus necrópolis y campos de pirámides (Guiza, Abusir, Saqqara y Dahshur) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con el nombre de Menfis y su necrópolis – Zonas de las pirámides desde Guiza hasta Dahshur-.

La Gran Pirámide de Guiza. El Complejo funerario de Keops / Jufu

La pirámide es la culminación de la evolución de las tumbas reales desde la I dinastía.  

El proceso comenzó con mastabas, pasando a mastabas de una planta, llegando a pirámides escalonadas (III Dinastía), para finalmente, concluir con pirámides de caras lisas ejecutadas por los faraones de la IV dinastía.

Vídeo dentro de la Pirámide de Keops

Keops, el faraón que prostituyó a su hija para construirse una pirámide

Keops en griego, Jufu en egipcio, fue el segundo rey de la IV dinastía. Gobernó en el Reino Antiguo de Egipto veintitrés años.

Bajo su reinado Egipto vivió una época de gran esplendor cultural.

Sus padres fueron el rey Sneferu, el primer faraón de la IV dinastía y la reina Hetepheres, cuya tumba fue descubierta intacta en 1927.

Poco se sabe de Keops. No quedan apenas restos salvo una estatua minúscula y la mayoría de lo que se ha transmitido ha sido gracias a Heródoto quien visitó Egipto dos mil años después de vivir el rey.

La gran obsesión de Keops era construirse una gran tumba para vivir cómodamente en el Más Allá.

Según un artículo publicado en la revista IFL Science (septiembre 2023) que hace referencia a una parte de la tesis doctoral de doctor Alex Tarbet (Universidad de Michigan) quien estudió las Historias del griego Heródoto, el faraón Keops «obligó a su propia hija a prostituirse cuando atravesó dificultades económicas».

En realidad, lo que parece claro es que a los contemporáneos del faraón no les hacia demasiada gracia la “arrogancia y el egoísmo” del faraón mientras ellos vivían en condiciones precarias. Este comentario fue una broma que pasó de boca en boca entre ellos .

Heródoto colocó a Guiza como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y es la única que sigue en pie pese a ser la más antigua. El resto son: los Jardines Colgantes de Babilonia, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Templo de Artemisa en Éfeso, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría.

El nombre procede de la obra de Filón de Bizancio Las siete maravillas (225 a.C.). 

Es la más antigua y la más grande de las tres pirámides de la necrópolis de la meseta de Guiza, fue construida en los primeros años del reinado de Keops, alrededor del año 2560 a.C.

Según los escribas y sacerdotes la construcción duró poco más de 20 años. Sin embargo, los especialistas no están de acuerdo. Actualmente se maneja un rango mayor, puede que cercano a 25 años.

Se sigue especulando sobre su verdadera función. Además de tumba real, algunos han apuntado que las pirámides eran observatorios astronómicos, y otras han ido más lejos sosteniendo que era un faro para naves espaciales. La imaginación es libre.

El forzudo Giovanni Belzoni fue el primero en entrar en la pirámide. Lo dejó escrito en las paredes. Scoperta da G. Belzoni 2 mar. 1818 / “Descubierto por G. Belzoni 2 mar. 1818”.

  • Altura inicial 146, 60 m. Hoy mide 138 m. Altura de un edificio de 40 pisos.
  • Ostentó el título de edificio más alto del mundo durante 3800 años hasta que en el siglo XIV fue superada por el chapitel de la catedral de Lincoln en Inglaterra.

El récord de edificio de piedra más alto del mundo cayó en 1876 cuando se terminó la Iglesia de San Nicolás en Hamburgo.

  • Tiene una base cuadrada de 230 m por cada lado.
  • La horizontalidad está cerca de la perfección. Hay una diferencia de solo 21 mm de un punto a otro de la base.
  • Para rodearla hay que andar casi un kilómetro.
  • Sus lados se orientan hacia los cuatro puntos cardinales, de modo que el reflejo de las sombras acusa con una exactitud cronométrica los puntos esenciales del año solar, dando las fechas precisas de los equinoccios de primavera y otoño y los solsticios de invierno y verano.
  • Pendiente 50 ° 52 ‘.

Se desconoce el nombre del arquitecto.

Contaba con un revestimiento de reluciente de piedra caliza blanca. Una auténtica joya resplandeciente en mitad del desierto.

Este revestimiento de caliza blanca fue desmontado para utilizarse en la Mezquita de Alabastro (1830) de Muhammad Alí.

La pirámide estaba coronada con un piramidión recubierto de oro que se perdió.

Está compuesta por unos 2.600.000 bloques de piedra distribuidos en 201 hiladas.

El tamaño de estas piedras varía de una hilada a otra llegando a pesar entre 2 y 60 toneladas cada una y siendo las mayores las que se encuentran en la base.

El peso estaría en torno a las 6.500.000 toneladas.

La pirámide de Keops tiene dos entradas, una original y otra artificial excavada en el 820 d.C.

La entrada original (1) tiene 15,63 m de altura. Está situada en el centro de la cara norte. Está protegida por dos enormes dinteles curvos dispuestos así para distribuir la carga soportada por la entrada en los lados y así proteger el acceso.

La segunda entrada es la actual de la pirámide (2). Es una apertura artificial mandada realizar por el califa abasí Al-Marmoun en el 820 d.C.

Se avanza para llegar a una habitación más grande. La galería del califa (3) mide 1,20 m de alto x 1 m de ancho.

Descendiendo 105 m (4) se llega a una cámara (5) con un pozo que una vez tuvo 3 m de profundidad. Es un callejón sin salida.

Se cree que la Cámara Subterránea o “Cámara del Caos” (5) a más de 35 m por debajo del nivel de la meseta fue proyectada para albergar al difunto faraón pero que posteriormente se abandonó la idea.

La galería ascendente (6) mide 39 m de largo finalizando en una Gran Galería (9) que es un nudo de comunicación interno a la pirámide.

Desde aquí se puede subir para tomar otra galería (8) por la que se llega horizontalmente a la Cámara de la Reina (7). Fue el nombre que dieron los primeros exploradores que aún no sabían que ninguna reina estaba enterrada en el monumento, sus tumbas se encontraban en otros edificios.

Está situada en el centro del eje norte-sur de la pirámide, es abovedada, sin decoración y de planta rectangular, tiene 5,65 m de largo x 5,23 de ancho, con una altura de 4,17 y 6,30 m.

Es un gran pasaje ascendente de 46,71 m de largo y 8,5 m de altura.

Las paredes son planas hasta una altura de dos metros y, a partir de ahí se van cerrando, conformando una falsa bóveda por aproximación de las hiladas de tal modo que el techo formado por 40 losas imbricadas como tejas sólo tiene 1 m de ancho mientras que el suelo tiene 2 m.

El extremo alto de la gran galería conduce a una antecámara (11), una pequeña habitación curvada. De aquí se llega a una segunda antecámara por la que se accede a la

Es una habitación situada a 100 metros de altura, de granito rojo, con unas dimensiones de 10,49 x 5,25 m y una altura de 5,85 m, con el lado largo orientado de este a oeste.

Es de planta rectangular y las paredes están formadas por 5 hileras de piedra y techos lisos, sin decoración.

Está cubierta por un techo horizontal formado por nueve losas de granito rojo que pueden pesar alrededor de 45 toneladas.

Por encima hay cuatro grupos consecutivos de losas que forman lo que se conoce como cámaras de descarga.

En la parte inferior de la Cámara del Rey se aloja el sarcófago de granito rojo de Keops, hoy vacío. Mide 2,27 m de largo x 0,98 m de ancho y 1,05 m de alto.

Al igual que en la Cámara de la Reina en las paredes norte y sur de la Cámara del Rey existe unas pequeñas aberturas (7 y 10) que funciona como un telescopio, son canales estelares situados a 2,60 m de la pared este y unos 90 cm del suelo, con una sección cuadrada de unos 20 centímetros.

Aseguraban el viaje del faraón hacia la eternidad.

Los conductos fueron bloqueados antes de la llegada de los arqueólogos.

A pesar de que el acceso a las estancias superiores quedó obturado por bloques de granito tras el entierro de Keops, los trabajadores que ayudaron a sellar la cámara no quedaron atrapados en la pirámide. Pudieron escapar a través del llamado pozo de los ladrones. Es inimaginable que pudieran acompañar al faraón en su viaje al Más Allá.

En la apotema, la línea que une el vértice con el centro de base en cada una de las cuatro caras, se observa un hundimiento hacia el interior de la pirámide que indica que la cara no es lisa, sino que está un poco acombada hacia el interior. En los equinoccios es muy visible.

Durante la IV dinastía el paisaje era muy diferente de lo que hoy conocemos. Existía una zona de sabana y el Nilo tenía un brazo que rodeaba la meseta de Guiza. Podemos imaginar que el agua llegaba al templo inferior de cada complejo.

Según el culto egipcio el Ka del rey se tenía que unir al océano primordial. Para ello debería usar una barca para bajar el gran río, de ahí la necesidad de tener un muelle.

El barco y el templo del valle son dos piezas reales que se construyeron como elementos puramente espirituales.

Hoy desaparecido, estaba en el sitio de la actual aldea de Nazlet El-Samman, 600 m al este de la pirámide de Keops.

Pasillo pavimentado de caliza de Tura cubierto de unos 660 m que conectaba los dos templos que salvaba un desnivel de unos 40 m.

Hoy en día solo son visibles los primeros 80 m. Estaba decorado con bajorrelieves.

El pavimento del complejo de Kefrén es el mejor conservado de los tres.

Su disposición no es rectilínea.

Edificio generalmente de piedra compuesto por un patio interior pavimentado rodeado de columnatas.

Parece haber estado decorado con bajorrelieves. Disponía de habitaciones a los lados y un pasillo que conectaba con la calzada cubierta.

Su función era, por una parte, preparar el ritual del cuerpo del faraón tras su muerte, y por otra, mantener un culto permanente al faraón al que se presentaban ofrendas tres veces al día.

Hoy en día está completamente destruido dejándonos solo unas pocas ruinas que muestran las bases de su diseño interno.

Disponía de una pequeña tubería debajo del templo, lo que permitía el flujo de los líquidos utilizados durante los servicios. Lo que hoy sería una alcantarilla, una gran innovación tecnológica que se inventó en Europa 4200 años después.

Hay cuatro pirámides secundarias en el complejo funerario de Keops. Tres son pirámides de reinas, atribuidas a Méritites, Heterpheres y Henutsen. Está situadas en el lado este. La cuarta es una pirámide religiosa simple situada al sureste de la pirámide de Keop

Cada pirámide tenía al menos un cementerio.

El complejo funerario Keops tenía dos, los más grandes, uno en el este y el otro en el oeste.

La idea era que el faraón tuviera cerca de él a sus familiares. Cuanto más cerca estaba la tumba de una persona fallecida a la pirámide, más importante era el propietario.

El del este estaba reservado para las reinas y el personal cercano al rey. El del oeste estaba destinado para otros miembros de la familia y altos funcionarios. Ambos estaban organizados como modernos cementerios, con amplios pasillos dispuestos ortogonalmente y tumbas perfectamente alineadas.

La pirámide estaba rodeada por un muro alto (hoy desaparecido), con la función de aislar al rey del resto de la necrópolis.

Descubrimiento bastante reciente que llevó a los arqueólogos a investigar un área al sureste de las pirámides de Micerino y Kefrén.

Fue construido para albergar a los trabajadores de los edificios. Tiene su origen durante la construcción de la pirámide de Kefrén.

Los trabajadores eran, en una parte eran artesanos cualificados, y en su gran mayoría campesinos locales empleados cuando las inundaciones del Nilo impedían el trabajo de los campos.

Aparte de los propios trabajadores había otros oficios como panaderos, carpinteros, médicos y todas las demás profesiones necesarias para la vida comunitaria.

También se descubrió que estaban bien alimentados y que eran ciudadanos libres y asalariados.

Así se acaba definitivamente con la idea extendida por el cine, la UFA primero con títulos como La mujer del Faraón (Ernst Lubitsch, 1922), y por Hollywood después, con películas como Sinuhe el egipcio (Michael Curtiz, 1954), Tierra de faraones (Howard Hawks, 1955), o Los diez mandamientos (Cecil B. DeMille, 1956), de que las pirámides fueron construidas por esclavos.

En 1954, al realizar una excavación en el lado sur de la pirámide se descubrió la barca solar de Keops. La embarcación, de madera de cedro y acacia, se encontraba desmontada en 1224 piezas. Ensamblarla llevó 10 años.

Desde 1982 la barca estuvo expuesta en museo construido para albergarla.

La barca tiene diez remos, por lo que necesitaba de cinco personas para avanzar, más un timonel que se encontraba en la popa.

En el centro había una cabina de 9 m de largo completamente cerrada. La proa disponía de un toldo para protegerse del sol.

Las barcas solares eran navíos rituales que simbolizaban el ciclo de la vida y la muerte mediante el paso del sol a través del cielo.

Su función era la de servir al alma del faraón, el Ka, para viajar a lo largo del Nilo y llegar al océano primordial de donde nacieron todas las cosas y a donde todo regresaba.

En agosto de 2021, una operación supervisada por el ejército egipcio trasladó la barca de Keops hasta el Gran Museo Egipcio, su nuevo hogar.

La alineación sagrada. Las pirámides y el cinturón de Orión

En 1993, el ingeniero Robert Bauval y el escritor Graham Hancock publicaron El misterio de Orión.

Según su teoría, los vórtices de las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino están alineados con las tres estrellas azules gigantes que forman el cinturón de Orión: Alnitak, Alnilam y Mintaka.

Son también conocidas como las Tres Marías (María Magdalena, María Salomé y María de Cleofás), los Tres Reyes Magos o el cinturón de Orión, un gigante cazador de la mitología griega.

Es la llamada alineación sagrada. Los antiguos egipcios vincularon estas “estrellas imperecederas” o “indestructibles” con sus creencias sobre el Más Allá pensando que tras su muerte, las puertas del cielo se abrían en el lugar que ocupa el cinturón de Orión.

Era la forma en la que sus faraones se unían a los dioses. Allí reposaba el alma de Osiris, el dios egipcio de la resurrección.

La teoría de Bauval y Hancock afirma que, si se calculan los cambios precesionales del cinturón de Orión a lo largo de los siglos se comprueba que hubo un momento de la historia en el que estas tres estrellas estuvieron alineadas con las pirámides de Guiza. Este hecho se produjo en torno al año 10500 a.C.

De esta forma, surgen varias preguntas, y la principal es ¿Qué pasó durante los aproximadamente 8000 años que transcurrieron desde la construcción de las pirámides hasta su datación actual? No disponemos de vestigio alguno de ninguna civilización. Quizás hubo un gran diluvio o un meteorito gigante que acabó con una civilización anterior. Especulaciones.

Por las escrituras halladas en las pirámides sabemos que los antiguos egipcios creían que los dioses descendían del cinturón de Orión y de Sirio (la estrella más brillante del cielo) en forma de seres humanos. Hecho importante para la cosmología egipcia ya que Orión se asoció a Osiris y Sirio a Isis.

En el caso de la pirámide de Keops, la Cámara del Rey apunta al cinturón de Orión y la mal llamada Cámara de la Reina apunta a Sirio.

El complejo de Teotihuacán (56 kms al noreste de la actual Ciudad de México), contiene tres pirámides que también están alineadas con el cinturón de Orión.

En 2017, científicos de la universidad de Harvard dirigidos por Glen Dash publicaron en Journal of Ancient Egyptian Architecture, donde concluyen que hace unos 4.500 años los antiguos egipcios utilizaron el equinoccio de otoño para lograr una alineación perfecta entre las tumbas y las estrellas del cinturón de Orión.

La Gran Esfinge

Es un ser híbrido, un león con cabeza de hombre.

Esta representación zoomorfa es bastante clásica, se encuentra en casi todas las civilizaciones, especialmente en las primitivas.

La función de la esfinge es la protección. Así, nos las encontramos en las entradas de edificios o lo largo de un camino. En este caso, custodia la necrópolis de Guiza.

Los antiguos egipcios la denominaban Shesep-ankh, “imagen viviente”, nombre que daban a las estatuas reales. Simbolizaban la idea de fuerza y poder, y generalmente se representaba al faraón bajo esta forma.

La Gran Esfinge de Guiza mide 73,50 m de largo desde la pata frontal hasta la cola, 14 m de ancho y tiene una altura de 20,22 m. Su cabeza mide 5,20 m. Es una de las estatuas más altas del mundo. Se estima que pesa unas 20.000 toneladas.

Es una divinidad solar mira hacia el este, a la salida del sol.

La esfinge ha tenido varias restauraciones, la última en 2014.

La estatua consta de varios elementos:

  • La cabeza está tallada en una roca que sobresalía del promontorio.
  • El cuerpo está estirado horizontalmente por los diferentes estratos de piedra caliza que se han ido erosionando y que formaban la roca.
  • Las patas se agregaron posteriormente.
  • El cuerpo de la esfinge se cubrió con yeso y se pintó de rojo, incluida la cara. El nemes (el tocado) tuvo que ser pintado de amarillo y azul. También disponía de un ureo, la cobra que protege al faraón.

La cara de la esfinge está muy dañada. Su nariz fue destruida deliberadamente, no es una degradación natural. La tradición dice que se debió a los artilleros del ejército de Napoleón Bonaparte durante el siglo XIX.

La Gran Esfinge fue construida durante la IV Dinastía. Se dice que representa a Kefrén por estar situada cerca del templo inferior de su complejo funerario. También por el parecido entre los rasgos faciales de la esfinge y los del rey que se pueden ver en ciertas estatuas, en particular en la estatua de diorita que ahora se exhibe en el Museo de El Cairo. Sin embargo, no existen documentos explícitos del Reino Antiguo que así lo atestigüen.

No es una peculiaridad egipcia, encontramos esfinges en otras civilizaciones.

En la Grecia clásica la esfinge era un monstruo malvado y destructivo.

El dramaturgo Sófocles (496-406 a.C.), escribió sobre ella en Edipo rey (429 a. C.).

Nos cuenta como Layo, rey de Tebas, se casó con Yocasta y tuvieron un hijo: Edipo. Un oráculo anunció al rey tebano que su propio hijo lo mataría, por este motivo mandó a un pastor que abandonara al niño en el monte Citerón. Sin embargo, de ahí fue llevado a Corinto.

Cuando Edipo abandonó Corinto para dirigirse a Tebas tuvo un incidente en el camino, mató a su verdadero padre, Layo. Al llegar a Tebas se encontró con una esfinge que atemorizaba a sus ciudadanos. El que quisiera cruzar debería averiguar el enigma que planteaba: “¿Qué criatura está a cuatro patas por la mañana, dos al mediodía y tres por la tarde?” El que respondiera de forma incorrecta era devorado por ella.

Edipo respondió correctamente: “el hombre, que caminaba a cuatro patas al comienzo de su vida, sobre dos piernas más tarde, y cuando llega a la vejez lo hace apoyado en un bastón”. La esfinge desapareció y la viuda Yocasta se casó con él, desconociendo su verdadero origen. Cuando supo lo ocurrido, Yocasta se suicidó y Edipo se arrancó los ojos.

La esfinge fue realizada en pinturas, jarrones y bajorrelieves. A veces se representaba con el cuerpo de una mujer con patas, garras y pechos de león, cola de serpiente y alas de águila.

Los mesopotámicos ya habían imaginado un animal entre un león y un humano. La representación más antigua encontrada aparece en una cerámica que se remonta al 9500 a.C. encontrada en Turquía.

La esfinge asiática está presente en las tradiciones de la mitología y el arte de Asia del Sur y del Sudeste asiático.

Debajo de la esfinge se encuentra la llamada la Estela del Sueño. Fue mandada esculpir por Tutmosis IV (XVIII Dinastía), hacia el 1400 a.C.

Es una losa vertical rectangular de 3,60 m de altura x 2,18 m de anchura, y 70 cm de grosor.

La escena superior en un luneto que muestra una imagen doble en espejo de Tutmosis IV realizando ofrendas a la Gran Esfinge.

Cuenta cómo el príncipe egipcio durmió bajo la esfinge, quien en su sueño le dijo que llegaría a ser faraón. Como muestra de gratitud mandó realizar esta estela ubicándola bajo los pies de la esfinge.

En realidad, tiene un claro matiz político, lo que buscaba era reafirmar la legitimidad de su gobierno como heredero de las antiguas tradiciones y reyes.


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