Barrio de Belém

Para llegar se puede coger el tranvía 15 que empieza en Praça Figueira.

Tras la toma de Constantinopla por los otomanos (turcos) en 1453 el comercio de Occidente con Oriente para obtener las valiosas especias se paralizó.

Había que buscar rutas alternativas para conseguir estos condimentos que no solo conservaban, sino que daban sabor a los alimentos.

Vasco de Gama zarpó en 1497 desde el puerto de Santa María de Belém bordeando la costa africana, cruzando el cabo de Buena Esperanza para finalmente llegar a la India.

En 1499 llegó a Lisboa. Había abierto una nueva ruta entre el Atlántico y Índico.

Manuel I le trató como a un héroe. Además, le concedió el título de almirante y una jugosa renta.

PARADA 1. Monasterio de los Jerónimos. Mosteiro dos Jerónimos de Santa Maria de Belém

Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

Fue ordenado construir por Manuel I a partir de 1501 para agradecer a la Virgen el éxito de la travesía de Vasco de Gama.

Anteriormente hubo una pequeña capilla llamada ermida do Restelo construida por Enrique el Navegante. En ella Vasco de Gama y su tripulación pasaron la noche orando antes de partir.

El diseño del monasterio se debe a los arquitectos Diogo de Boitaca y Juan del Castillo.

Se utilizó piedra caliza dorada llamada calcáreo de lioz.

El complejo se construyó gracias al impuesto del 5% que Manuel I impuso al comercio de las especias.

Se tardó más de cien años en terminarlo.

Ha tenido una gran importancia simbólica al ser utilizado como elemento de propaganda política para demostrar al mundo el prestigio de Portugal.

Tan es así que en 2007 se firmó dentro de sus muros el Tratado de Lisboa o Tratado de la Unión Europea.

Estuvo bajo la orden de los Jerónimos hasta su secularización en 1833 donde se convirtió en orfanato y escuela hasta 1940.

Es considerado el mejor ejemplo de arquitectura manuelina en Portugal.

El termino “manuelino” apareció en el siglo XIX. Se basa en:

  • Riqueza decorativa en sus elementos como arcos, pilares, cornisas, bóvedas, ventanas…
  • Motivos marítimos inspirados en los descubrimientos como por ejemplo cabos marineros o la esfera armilar que determina la posición de los cuerpos celestes.

Destacan, por una parte, la rica fachada de más de 300 m, y por otra, el claustro que mezcla motivos del Gótico flamígero y del Renacimiento.

El acceso a la iglesia se efectúa desde un espacio relativamente bajo que se va abriendo según no vamos acercando al altar mayor.

La luz es la protagonista, envuelve el ambiente.

En la Capilla Mayor se encuentran las tumbas de Manuel I y su esposa María de Aragón, y las de Juan III y Catalina de Austria.

Asimismo, se encuentran las tumbas de Vasco de Gama, el poeta Luís Camoens y el escritor Fernando Pessoa.

Vasco da Gama

Afortunadamente, el terremoto de 1755 solo dañó la balaustrada y el coro.

Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

PARADA 2. Pasteles de Belem. Pasteis de Belem

La Revolución Liberal cerró los conventos.

En 1837, para ganarse la vida, unos monjes pusieron en marcha un negocio de venta de dulces con una receta secreta.

Se trata de un pastel de hojaldre relleno de nata. Con él te dan un sobre de canela y otro de azúcar.

También se puede tomar con un café dentro del local.

PARADA 3. Monumento a los descubrimientos. Padrão dos Descobrimentos

Inicialmente fue construido con carácter efímero por el régimen de Antonio de Oliveira Salazar como parte de la Exposición del Mundo Portugués de 1940.

Este evento conmemoraba a la vez dos hitos de la historia de Portugal. Por un lado, los ocho siglos del nacimiento de la nación (1140), y por otro, los trescientos años de la Independencia de Portugal de España (1640).

La estructura original fue desmantela y reemplazada por el actual monumento que se construyó entre 1958-1960 conmemorando el 500 aniversario de la muerte del Infante Enrique el Navegante.

Fue utilizado por la dictadura de Oliveira Salazar (llamado Estado Novo), como instrumento de propaganda política.

El objetivo era la exaltación de la Edad de Oro portuguesa y la promesa de volver a hacer grande a la nación. Hoy el lema sería «Make Portugal Great Again».

Mide 52 m de altura.

Representa una carabela donde en la proa se encuentra Enrique el Navegante escoltado por dos filas que suman 32 personajes vinculados a la Era de los Descubrimientos. Todos miran al Tajo, la puerta de salida a la conquista.

También aparece la madre del infante Enrique, la reina Felipa de Lancaster.

Se puede subir en ascensor.

Dentro del mosaico de la rosa de los vientos aparece un mapamundi que marca los descubrimientos portugueses. Por orden cronológico son:

1427 Azores. 1434 Cabo Bojador (coste oeste África). 1444 Cabo Verde. 1460 Guinea. 1471 Mina. 1475 Santo Tomé y Príncipe (islas del Atlántico). 1483 Congo. 1483 Angola. 1488 Cabo de Buena Esperanza. 1497 Natal (Brasil). 1498 Quelimane (Mozambique).  1498 Calicut (suroeste de la India). 1500 Madagascar. 1500 Terranova. 1500 Porto Seguro (Brasil). 1502 Cananea. 1505 Ceilán. 1507 Ormuz. 1509 Damao. 1509 Malaca. 1511 Pegu. 1512 Molucas. 1512 Timor. 1514 Río de la Plata. 1514 Río Perla (China). 1516 Río Ganges y 1525 Palau.

Desde aquí se puede ver el Puente 25 de abril que atraviesa el rio Tajo. Es una construcción de acero de casi 2 kms inspirada en el Golden Gate de San Francisco.

También se observa la Estatua de Cristo Rey.

PARADA 4. Torre de Belém

Sobresaliendo del agua fue mandada construir por Manuel I en 1515 para proteger el puerto de Lisboa y el monasterio de los Jerónimos que por aquel entonces se estaba construyendo.

De hecho, la torre se construyó con restos de piedra del monasterio.

También es conocida como Torre de San Vicente, su patrón.

Su nombre original fue Castelo de São Vicente a Par de Belém.

Diseño de Francisco de Arruda y Diogo de Boitaca constituye otro ejemplo de la arquitectura manuelina.

Fue el punto de partida de muchos de los viajes de los descubridores.

Posteriormente se utilizó como prisión, faro y centro de recaudación de impuestos.

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.

PARADA 5. Monumento a los Combatientes de Ultramar

En memoria de los soldados portugueses que murieron en la Guerra de Ultramar (1961-1974) tratando de conservar sus colonias.

Inaugurado en 1994 contiene placas de bronce en las que están grabados los nombres de los más de 9000 soldados que perecieron.

Diseño de Carlos Guerrero y Batista Barros.

Barrio de Alfama

Del árabe Al-Hamma que significa “aguas termales”.

Fue el barrio de los pescadores, la zona más deprimida de la ciudad situada extramuros y formada por un intricado laberinto de callejuelas estrechas, adoquinadas y empinadas.

Es la cuna del fado.

Se sube o bien en tranvía desde la Baixa hasta el Miradouro de Santa Luzia, o a pie desde la estación de metro de Santa Apolónia (la última parada de la línea azul).

PARADA 1. La Casa dos Bicos

Fue construida en 1523 por orden de Brás de Albuquerque, hijo del virrey de la India portuguesa, Alfonso de Albuquerque.

De estilo renacentista dispone de una fachada revestida de piedras talladas en forma de punta de diamante o picos (bicos), de ahí su nombre. Recuerda a la Casa de las Conchas de Salamanca o la Casa de los Picos de Segovia.

Quedó muy afectada por el terremoto de 1755.

Actualmente alberga la fundación José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998.

Las cenizas de José Saramago están enterradas bajo este árbol situado frente a la casa

PARADA 2. Igreja de Santo António de Lisboa. Tradición para encontrar novio

San Antonio es el santo patrono de Lisboa.

Se dice que nació en 1195 en el lugar que hoy ocupa la iglesia.

Su festividad es el 13 de junio.

La tradición dice que los jóvenes se encomiendan al santo para encontrar pareja.

Si lanzas una moneda y consigue caer en el libro que sostiene conseguirás novio/a.

PARADA 3. La Sé. Catedral de Lisboa. Catedral de Santa Maria Maior

Sé proviene de «sede», sede episcopal.

Fue mandada construida en 1147 por Afonso Henriques, Alfonso I de Portugal, sobre el solar de una antigua mezquita árabe que a su vez ocupó un templo romano.

Ha tenido varias modificaciones a causa de varios terremotos.

La fachada es de estilo románico con dos grandes torreones a modo de campanarios.

Su interior alberga los restos de San Vicente, patrón de la ciudad.

Cuenta la leyenda que durante su traslado a Lisboa dos cuervos acompañaron su ataúd.

Es por este motivo por el que en el escudo de la ciudad aparecen los dos cuervos.

El interior de la catedral es oscuro y austero mezclando varios estilos.

Destaca su capilla gótica.

Entrada gratuita.

PARADA 4. Museo del Teatro romano

Bajo las calles de Alfama se encuentran los restos de un anfiteatro romano de época de Augusto que tenía capacidad para 5000 espectadores.

Cerca se encuentra el Museu do Teatro Romano.

PARADA 5. Miradouro das Portas do Sol

Llamado así por una puerta del mismo nombre que se encontraba en la antigua muralla árabe que colapsó con el terremoto.

PARADA 6. Mirador de Santa Lucía. Miradouro de Santa Luzia

A 100 m del mirador anterior.

Se ve Alfama, la iglesia de San Vicente, la cúpula del Panteón, y por supuesto, el río Tajo.

Decorado con azulejos.

Junto a la iglesia de Santa Lucía.

Fue construida por los caballeros de la Orden de Malta siendo restaurada tras el terremoto de 1755.

PARADA 7. Castelo de São Jorge

Desde el mirador Portas do Sol se puede subir andando o bien tomando el tranvía 28.

La entrada no merece la pena.

Está situado en la cima de la colina de San Jorge, el punto más alto de la zona vieja. El mejor sitio para defenderse.

El lugar estuvo ocupado por los romanos y los visigodos.

No fue hasta la llegada de los musulmanes cuando estos crearon una verdadera ciudadela con un palacio real, casas para los nobles, la administración y el ejército.

En 1147 fue conquistado por Alfonso Enríquez, primer rey de Portugal, quien dedicó su triunfo a San Jorge.

Hasta el siglo XVI vivió su periodo de máximo esplendor siendo el lugar de residencia del rey, la corte y la jerarquía eclesiástica.

Después, la corte se trasladó hacia la ribera.

Con la llegada de la corona española el castillo pasó a convertirse en una fortaleza militar.

El terremoto de 1755 lo dejó en ruinas y no fue restaurado completamente hasta 1938.

PARADA 8. Igreja de São Vicente de Fora

De estilo renacentista fue diseñada por el arquitecto Filippo Terzi.

El templo original fue construido en 1147 por orden de Alfonso I de Portugal en honor a San Vicente «fora» de las murallas.

Visita gratuita.

PARADA 9. Panteón Nacional. Antigua Iglesia de Santa Engracia

Iglesia del siglo XVI reconvertida en panteón nacional en 1916.

La edificación finalizó en 1966.

Suelo ricamente decorado con mármoles.

Se encuentran los cenotafios de los personajes más importantes de Portugal.

PARADA 10. Museo del Fado. Largo do Chafariz de Dentro

El fado es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Canta una persona acompañada de una guitarra. Los temas son melancólicos, expresan saudade, nostalgia.

Suelen hablar de asuntos cotidianos relacionados con la desgracia, la frustración y el sufrimiento. Es por este motivo que la palabra fado provenga de “fatum”, destino.

Canta Amália Rodrigues, Rainha do Fado.

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