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Londres: Te Puede Interesar

Empezamos.

El rey tiene prohibida la entrada a…

La City sin permiso del Lord alcalde de Londres / Lord Mayor of London.

La tradición se remonta a Eduardo el Confesor (1042-1066) quien al no tener descendencia prometió el trono a su primo normando, el futuro Guillermo I el Conquistador.

Sin embargo, rompió su promesa en el lecho de muerte entregando la corona a su cuñado Haroldo Godwinson quien se convirtió en Haroldo II, el último rey anglosajón.

Furioso, Guillermo, duque de Normandía -descendiente de vikingos-, cruzó el canal y venció el 14 de octubre de 1066 en la batalla de Hastings a los anglosajones de Haroldo II.

Pese a la victoria, Guillermo no pudo entrar en Londres hasta que Edgar Atheling, un noble que había sido nombrado rey, se rindió a cambio de una serie de privilegios que aún se mantienen.

Hoy en día, el rey Carlos III, para entrar en la City, tiene que pedir permiso al Lord alcalde de Londres / Lord Mayor of London que no tiene nada que ver con el alcalde de Londres / Mayor of London.

Tampoco puede entrar en la Cámara de los Comunes porque podría influir con su presencia. Solo tiene acceso libre a la Cámara de los Lores y desde allí puede invitar a parlamentarios comunes.

La iglesia que inspiró las tartas de boda. Fleet Street

¿Hasta dónde puede llegar el amor?

Eso mismo tuvo que pensar Thomas Rich, aprendiz de pastelero en Ludgate Hill (hoy la City), a principios del siglo XVIII.

Fue entonces cuando decidió impresionar a su novia que no era otra que la hija de su maestro.

Desde su pastelería veía la torre de la iglesia St. Bride / St Bride´s Church, y fue entonces cuando se puso manos a la obra, o mejor dicho a la harina. Elaboró una tarta de varios pisos utilizando como molde el diseño de la torre.

Tal fue el éxito, que no solo consiguió impresionar a su esposa y a su maestro / suegro, sino que la tarta se hizo tan popular que la pareja se enriqueció vendiéndola.

Todo encajaba, “Bride”, además de Brígida es “novia” en inglés.

La iglesia fue reconstruida por Christopher Wren tras el gran incendio de 1666.

Tal ha sido la fama de la tarta de Thomas Rich que Sophisticake, la pastelería encargada de crear el pastel para la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton realizaron una réplica gigante.

La tarta fue colocada en un tejado con vistas a la Iglesia de St. Bride para compartirla con toda la parroquia y recaudar fondos para causas benéficas.

El origen alemán de los reyes ingleses

Caricatura de 1917. El rey Jorge V esconde su origen alemán debajo de la alfombra.

En 1917 el rey Jorge V tenía un grave problema no solo de imagen, sino de liderazgo. Estaba fuertemente emparentado con las casas reales de sus enemigos en la Primera Guerra Mundial e, incluso, su apellido era alemán: Sajonia Coburgo-Gotha.

A partir de marzo de 1917 aviones alemanes Gotha comenzaron a bombardear Londres. El escándalo era mayúsculo.

Además, la reina María, aunque era británica como su madre, era hija del duque de Teck, descendiente de los duques de Wurtemberg de Alemania.

Y si más dilación, con ese espíritu pragmático que tienen los británicos, el 17 de julio de 1917 casa real emitió un edicto en el que declaraba que «a partir de la fecha de esta Nuestra Proclamación Real, Nuestra Casa y Familia serán denominadas y conocidas como la Casa y Familia de Windsor».

Desde 1714, 203 años de descendencia alemana eran borrados. Ahora pertenecían a la dinastía Windsor, nombre más inglés.

Además de Jorge V, serán Windsor Eduardo VIII (1936), Jorge VI (1936-1952), Isabel II (1952-2022) y Carlos III (2022-…).

Pero…desde 1714, todos los reyes británicos descendían de alemanes.

Jorge I (1714-1727).

Inauguró la dinastía Hannover. Heredó el trono con 54 años, ni había nacido en las islas, ni sabía inglés, ni le importaba, y fue enterrado en Hannover.

Jorge II (1727-1760).

Nació en Hannover, eso sí, fue el último monarca británico nacido fuera de Gran Bretaña.

Jorge III (1760-1820).

Padecía trastornos mentales y bajo su reinado se independizaron las Trece Colonias americanas.

Jorge IV.

Sin descendencia.

Guillermo IV.

Hermano de Jorge IV. Marino de 64 años. Rudo y con poco tacto. No tuvo descendientes y pasó la corona al hijo de su fallecido hermano Eduardo, duque de Kent, quinto hijo del rey Jorge III y la reina Carlota.

Victoria (1837-1901).

Se casa con otro alemán, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo Gotha. No pudo gobernar Hannover porque la Ley Sálica se lo prohibía.

Eduardo VII (1901-1910).

Hijo de Alberto de Sajonia-Coburgo Gotha, príncipe regente y de la reina Victoria.

Jorge V (1910-1936).

Hasta 1917 Sajonia Coburgo-Gotha, hasta su fallecimiento, Windsor.

Otra más del sentido práctico británico

La Cámara de los Comunes es pequeña, apenas cuenta con 427 asientos para sus 650 miembros por lo que es habitual en los plenos importantes ver a parlamentarios de pie o fuera.

Las bancadas de los partidos políticos están enfrentadas, para evitar los conflictos se delimitó el espacio entre ambos con una línea roja de 3,96 m, el equivale al largo de dos espadas. De esta manera existe el debate, pero no la sangre.

La silla del amor

Bertie, príncipe de Gales, posteriormente Eduardo VII, hijo de la reina Victoria y el príncipe alemán Alberto Sajonia Coburgo-Gotha, durante 10 años (1880-1890) fue un cliente VIP de Le Chabanais, lujoso burdel de París cercano al Louvre.

Tenía una habitación propia con su escudo de armas sobre la cama. Además, contaba con una gran bañera de cobre en forma de mujer-cisne que llenaban de champán.

Bertie tenía problemas de sobrepeso y para solventar el impedimento el ebanista Louis Soubrier le fabricó lo que Bertie llamó como «la silla del amor» (siège d’amor), diseñada para que la mujer se tumbara de manera que el futuro rey pudiera actuar sin cansarse demasiado.

Su madre, la reina Victoria, lo tachó de frívolo, indiscreto e irresponsable.

El pueblo británico lo conoce como «el rey playboy».

Reino durante nueve años, desde 1901 a 1910. Durante ese periodo Eduardo VII engañó a su esposa Alejandra de Dinamarca con múltiples mujeres, tal es el caso de la actriz y sufragista Lillie Langtry, la condesa Daisy Greville y Lady Randolph Churchill, la madre de Winston Churchill.

Se estima que Eduardo VII tuvo unas 55 relaciones extramatrimoniales.

La celebración de “La Noche de la Hoguera”

Desde hace más 400 años, cada 5 de noviembre por toda Inglaterra se lanzan fuegos artificiales, suenan los petardos y se encienden hogueras quemando un muñeco que representa a un personaje histórico llamado Guy Fawkes.

Es la Bonfire Night o Noche de las Hoguera. Una de las fiestas más tradicionales del país.

Se toman manzanas con caramelo, patatas cocinadas en la hoguera y unos caramelos llamados bonfire toffe (caramelos de la hoguera).

Todo empezó cuando Jacobo I de Inglaterra, VI de Escocia, hijo de María Estuardo I Estuardo (Stuart) subió al trono de Inglaterra en 1603.

Isabel I Tudor, anglicana, capturó a su prima y enemiga, María I Estuardo, católica, a la que encerró y posteriormente decapitó. Después hizo que, al hijo de María, Jacobo, lo nombrasen rey de Escocia con tan solo 1 año, en 1567. Además, se encargó de que le educasen en el anglicanismo.

Isabel I, “la reina virgen”, murió sin descendencia y Jacobo se convirtió en 1603 en Jacobo I rey de Inglaterra y VI de Escocia.

En un primer momento los católicos ingleses pensaron que Jacobo traería la libertad de culto, pero cuando vieron que era misión imposible decidieron actuar tramando un complot conocido como “la Conspiración de la pólvora”. 

Habían previsto asesinar al rey Jacobo I y a sus ministros el 5 de noviembre de 1605, fecha de la apertura del Parlamento. El objetivo era sustituir a Jacobo por su hija Isabel a la que esperaban poderla llevar a la causa del catolicismo.

Lograron depositar más de 2000 kilos de pólvora en los sótanos.

Sin embargo, alguien desde dentro les delató. Se apresó a Guy Fawkes, un católico que había luchado con los españoles en la Guerra de Flandes. Pero, el verdadero organizador era Robert Catesby.

Guy Fawkes fue torturado en la Torre de Londres. Logró aguantar un tiempo sin revelar el nombre de sus compañeros. Finalmente, Fawkes se rompió el cuello, y no contentos, descuartizaron su cadáver repartiendo sus restos por todo el país en señal de advertencia para futuros conspiradores.

Desde aquel año, Jacobo I decretó que en todo el país se encendieran hogueras la noche de 5 de noviembre y que se lanzaran fuegos artificiales en señal del fracaso de la conjura.

El complot ha llevado a que hoy, cada vez que se abre el Parlamento se registren los sótanos, pese a que el sótano donde se almacenó la pólvora desapareció en el incendio de 1834.

Gran Bretaña nació gracias a una bancarrota

Con las dos coronas sobre la cabeza, Jacobo trató de unir los dos reinos en 1604, pero le fue imposible. Ambos eran estados soberanos que contaban con sus propios parlamentos, poderes judiciales y leyes. Lo único que les unía era la figura del monarca.

Sin embargo, todo cambió cuando entró en escena el Proyecto Darién del escocés William Paterson.

El proyecto consistía en crear una colonia en la región de Darién, istmo de Panamá, para facilitar el comercio con el Lejano Oriente. Primero, trató de persuadir al gobierno inglés, pero obtuvo una rotunda negativa. Y entonces fue a Escocia donde consiguió entusiasmar al país.

En 1695 creó la Compañía Escocesa de Comercio a África y las Indias (Compañía de Darién) reuniendo una fortuna, no solo de grandes, sino de pequeños inversores que se jugaron todos sus ahorros en esta aventura.

La región de Darién, aún hoy, es una región selvática y pantanosa, una barrera natural para la comunicación. Pues allá que fueron.

La primera expedición partió en 1698 con 1.200 personas que llegaron a la bahía hoy conocida como Puerto Escocés a poco más de 200 kilómetros del actual Canal de Panamá.

Al llegar descubrieron que aquello era un auténtico infierno. El clima era caluroso y muy húmedo. La tierra era pantanosa y llena de mosquitos. La comida escaseaba y la relación con los indígenas no era muy amigable. Pronto apareció la malaria y con ella los colonos comenzaron a caer como moscas.

Por si fuera poco, el nuevo asentamiento llamado Nuevo Caledonia creó un conflicto diplomático entre España e Inglaterra. Las tierras pertenecían a la corona española. Para no escalar el conflicto Guillermo III de Inglaterra prohibió a sus colonias dar apoyo o prestar auxilio a los escoceses.

Finalmente, los pocos escoceses que sobrevivieron huyeron rumbo a Estados Unidos o Escocia.

Con todo, el mayor descalabro para Escocia como reino fue el económico. El Proyecto Darién llevó a la ruina, no solo a los inversores, sino el reino de Escocia.

Sumida en la bancarrota Escocia pidió ayuda a Inglaterra quien pagó las enormes deudas. A cambio exigió como condición que Escocia se uniese políticamente con Inglaterra.

En 1707 entraba en vigor el Acta de Unión del que nacería un nuevo país llamado Reino de Gran Bretaña. Se disolvieron los dos parlamentos creando uno solo en Westminster.

La soberana del nuevo reino sería Ana Estuardo, Ana I de Gran Bretaña (1707-1714). Después de ella llegarían los alemanes de la Casa Hannover.

También nacía una nueva bandera fusión de la inglesa (cruz roja de San Jorge sobre fondo blanco), y la escocesa o Saltire (cruz de San Andrés en aspa sobre fondo azul).

En 1801 aparecerá la versión actual, la Union Jack o Union Flag (bandera de la unión), al producirse la unión de Gran Bretaña con Irlanda. De este modo se incorporaba la bandera irlandesa con el aspa roja de la cruz de San Patricio sobre fondo blanco.

La cruz de San Patricio permanece en la bandera porque en 1921, pese a obtener Irlanda la independencia de Gran Bretaña, Irlanda del Norte permaneció como territorio británico.

La bandera de Gales no aparece en ningún momento porque cuando en 1606 se diseñó Gales ya había sido anexionado al reino de Inglaterra en 1284.

El alcalde de la City

La City consta de unos dos kilómetros2 en el centro de Londres. Viven unas 9.000 personas y cada día entran a trabajar 350.000, el 80% en el sector financiero.

Es como el Vaticano dentro de Roma. Es un Estado dentro del Estado.

La City tiene su propia bandera -The Flag of the City of London-, su escudo, su propia policía, normativa, servicios públicos, impuestos y.…alcalde.

El alcalde es elegido cada año. Al reconocerse el sufragio a las empresas el electo pertenece a las juntas directivas de las empresas.

No cobra, pero se dedica, entre otras cosas, a viajar por el mundo representando los intereses de la City.

El Lord Mayor jura lealtad a la Corona y la Corte Suprema.

Harry Potter y el andén 9 y 3/4

Si eres fan de Harry Potter puedes ver el lugar que está oculto a los Muggles dentro de la estación de King’s Cross (y no es necesario tener billete de tren).

Recuerda que hay tours guiados en Londres de Harry Potter en los que visitarás todos los lugares interesantes de la saga. Por si te interesa, te dejams el enlace al que, en nuestra opinión, es el mejor tour de Harry Pottter en Londres. Igualmente, puedes ver en este enlace todos los tours del mago más conocido de la historia.

Los barrios más exclusivos de Londres

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