Tabla de contenidos
  1. MUY IMPORTANTE. Antes de empezar. Para entenderlo mejor: Los Estados Pontificios
  2. La transformación de Roma. El plan urbanístico del papa Sixto V (1585-1590)
  3. PARADA 1. Altar de la Patria. Piazza Venezia
  4. PARADA 2. Iglesia de Santa Maria de Loreto
  5. PARADA 3. Basílica de San Marcos Evangelista en el Campidoglio
  6. PARADA 4. Palazzo di Venezia
  7. PARADA 5. Chiesa del Gesù
  8. PARADA 6. Palazzo Altieri
  9. PARADA 7. Largo di Torre Argentina. El lugar donde asesinaron a Julio César
  10. PARADA 8. Basílica di Santa Maria Sopra Minerva
  11. PARADA 9. Chiesa di Sant’Ignazio. Iglesia de San Ignacio
  12. PARADA 10. El Panteón
  13. PARADA 11. Piazza della Rotonda
  14. PARADA 12. San Ivo alla Sapienza
  15. PARADA 13. Piazza Navona
  16. PARADA 14. Chiostro del Bramante. Claustro de Bramante
  17. PARADA 15. Palazzo Altemps. Museo Nazionale Romano
  18. PARADA 16. Basilica di Sant’Agostino in Campo Marzio
  19. PARADA 17. Chiesa di San Luigi dei Francesi. Iglesia de San Luis de los Franceses
  20. PARADA 18. Piazza di Monte Citorio
  21. PARADA 19. Piazza Colonna
  22. PARADA 20. La Fontana di Trevi. La Dolce Vita
  23. PARADA 21. Basílica de Sant'Andrea delle Fratte 
  24. PARADA 22. Palazzo di Propaganda Fide. Palacio de Propaganda Fe
  25. PARADA 23. La embajada más antigua del mundo
  26. PARADA 24. Piazza di Spagna
  27. PARADA 25. Chiesa della Santissima Trinità dei Monti. Iglesia de la Trinidad de los Montes
  28. PARADA 26. Vía Condotti
  29. PARADA 27. Via del Babuino
  30. PARADA 28. Piazza del Popolo
  31. Obelisco Flamíneo

MUY IMPORTANTE. Antes de empezar. Para entenderlo mejor: Los Estados Pontificios

El Estado de la Iglesia, Stato della Chiesa, conocido popularmente como Estados Pontificios, estuvo bajo la autoridad del papa desde el año 756 hasta 1870, fecha en la que Italia se unifica bajo el reinado de Víctor Manuel II de Saboya.

El Imperio romano de Occidente cae a manos de los ostrogodos de Odoacro en el 476.

Hay que recordar que Roma no se acaba, queda en pie el Imperio romano de Oriente, lo que llamamos Bizancio (hasta 1453 que lo conquistan los otomanos, turcos).

En el 552 Bizancio acaba con los ostrogodos y funda el Ducado de Roma, que pasaría a ser denominado como “patrimonio de San Pedro”, reconociendo al emperador de bizantino como su soberano.

Los lombardos entran en el norte de la península itálica, el papado está a punto de caer y es entonces cuando surge una alianza política y religiosa.

Pipino el Breve y el papa Esteban II llegan a un acuerdo. En el 754 el papa Esteban II otorga a Pipino los títulos de rey de los francos y patricio de los romanos. Es el fin de la dinastía merovingia y la legalización de los carolingios en el poder.

Pipino se convierte en el primer rey por la voluntad de Dios. Su reinado se basa en el “derecho divino”.

A cambio, en el 756, Pipino vence a los lombardos y realiza una donación de tierras al papa que se extendía en diagonal a través de Italia desde el Tirreno hasta el Adriático, es el origen de los Estados Pontificios.

Roma era la capital. El papa era el soberano y sus territorios le pagaban tributos.

Por lo tanto, todos los edificios y monumentos de la Roma renacentista y barroca se ejecutan bajo la autoridad papal.

La transformación de Roma. El plan urbanístico del papa Sixto V (1585-1590)

Roma es un museo al aire libre lleno de edificios, esculturas y fuentes. Pese a lo abrumador que pueda parecer nuestra tabla de contenidos, el recorrido expuesto se puede realizar a pie con absoluta tranquilidad.

Otro aspecto a destacar es que en Roma es muy difícil perderse. Siempre encuentras una referencia, la cúpula de una iglesia, un obelisco, una plaza…

Uno de los máximos responsables de lo anterior fue Felice Peretti, el papa Sixto V que, pese a sus cinco años de pontificado sentó las bases para modernizar Roma: la Roma barroca.

Sixto V se encargó de volver a traer el agua a Roma (acueducto acqua Felice), de drenar los pantanos para acabar con los problemas del agua estancada y de restaurar caminos y puentes.

En 1600 estaba previsto celebrar el Año jubilar o Año santo, acontecimiento que iba a traer a miles de peregrinos que buscaban la indulgencia, el perdón.

El jubileo nació en 1300 con el papa Bonifacio VIII.

En un principio fue cada cien años, después cincuenta y finalmente, ante la rentabilidad con la llegada masiva de peregrinos se decidió realizarlo cada veinticinco, y alguno extraordinario.

Aprovechando el jubileo, Sixto V planificó un programa urbanístico para ordenar la caótica ciudad consistente en crear un trazado con calles amplias y rectas junto a plazas que conectasen los 7 lugares de peregrinación de una forma cómoda.

  • Basílica de San Pedro en el Vaticano.
  • Basílica de Santa María la Mayor.
  • Basílica de San Juan de Letrán.
  • Basílica de San Lorenzo Extramuros.
  • Basílica de San Pablo Extramuros.
  • Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén.
  • Basílica de San Sebastián Extramuros.

Sixto V creó un eje que comunicaba la Porta Pía con el Palazzo del Quirinale, el palacio de verano del papa.

De la Piazza del Popolo partían tres caminos, el llamado Tridente.

El primero debería llegar hasta la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén pasando por la Basílica de Santa María la Mayor. No fue posible por encontrarse con la colina del Pincio, de tal forma que finalizó en la Iglesia de Trinità dei Monti consagrada por Sixto V en 1585.

La segunda llegaba a la Piazza Venecia y la tercera llegaba al Porto di Ripetta, un puerto fluvial demolido a principios del siglo XX debido a los continuos desbordamientos del Tíber por lo que pusieron un muro para evitar las inundaciones.

En la intersección entre la Porta Pía y la Piazza del Popolo se encontraba Las Quattro Fontane.

Sixto V marcó los futuros caminos colocando obeliscos egipcios que transformó en trofeos de la victoria del cristianismo sobre el paganismo ubicando una cruz sobre su cúspide.

Los situó en Piazza del Popolo, en Santa María la Mayor en San Juan de Letrán y en la Basílica de San Pedro.

Los siguientes papas añadieron más obeliscos en otras intersecciones del sistema de calles: parte superior de la escalinata, Piazza del Quirinale, frente al Panteón y el de la Piazza Navona.

Con toda su actuación, Sixto V demostraba la ostentación del poder de la Iglesia a la par que volvía a hacer de Roma, como decían los antiguos romanos, la Caput Mundi, la cabeza del mundo.

El plan urbanístico del papa Sixto V sirvió de inspiración para el plan Haussmann de París (1853-1870), el plan Cerdá de Barcelona (1859) o el plan Castro de Madrid (1860).

PARADA 1. Altar de la Patria. Piazza Venezia

Monumento dedicado a Vittorio Emanuele II de Saboya (1861-1878), primer rey de la Italia unificada.

El Vittoriano es una gran mole de mármol popularmente conocida como “el pastel de bodas” o “la máquina de escribir”.

Fue diseñado por Giuseppe Sacconi en 1895 e inaugurado en 1911.

Muy polémico, para poder construirlo se tuvo que trasladar un cuerpo entero del Palacio de Venecia destruyendo de esta forma una de las últimas plazas renacentistas que quedaban en Roma.

Ejemplos de su desmesura: los bigotes del rey miden un metro. Dentro del caballo cenaron 12 personas.

Desde 1921 se encuentra la Tumba al soldado desconocido en representación de todos los caídos por la Patria. Se trajo el cuerpo de un soldado italiano muerto sin identificar de la Primera Guerra Mundial.

Sobre la historia de la unificación italiana.

PARADA 2. Iglesia de Santa Maria de Loreto

Cerca de la columna trajana.

Diseñada por el arquitecto Giacomo del Duca, ayudante de Miguel Ángel.

Finalizada en 1596.

Destaca el gran tambor octogonal que remata la cúpula.

PARADA 3. Basílica de San Marcos Evangelista en el Campidoglio

Es la iglesia de los venecianos en Roma.

En su pórtico se conserva la lápida sepulcral de Vannozza Cattanei, la amante favorita del papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia).

Fue madre de César, Juan, Lucrecia y Jofré Borgia a los que el papa reconoció.

A la entrada de San Marcos se encuentra Madama Lucrezia, una de las seis estatuas parlantes esparcidas por Roma.

En el siglo XVI eran utilizadas para depositar en ellas versos satíricos con los que burlarse de los personajes públicos.

PARADA 4. Palazzo di Venezia

El entonces cardenal veneciano Pedro Barbo, después papa Paolo II, encargó el proyecto al arquitecto Leon Battista Alberti en 1455. 

En 1464 Paolo II lo cedió a la República de Venecia como sede de su embajada en el Vaticano. De ahí el nombre.

En 1797 Napoleón llegó a un acuerdo con Austria cediéndole Venecia. De esta forma el palacio se convierte en la embajada austriaca.

1918, tras la derrota austriaca en la Primera Guerra Mundial, el palacio pasó a manos italianas.

En 1929 Benito Mussolini lo utilizó como su cuartel general.

Desde el conocido como “balcón de Mussolini», que daba a la plaza, lanzaba sus arengas.

Es famosa la Sala del Mappamondo, el despacho de Benito Mussolini que siempre permanecía encendido como señal de que siempre estaba trabajando.

Hoy es la sede del Museo Nazionale del Palazzo di Venezia.

PARADA 5. Chiesa del Gesù

Construida entre 1568-1584 fue el primer templo de la Compañía de Jesús.

Diseño de Jacopo Barozzi, Il Vignola.

Il Gesù siguió las indicaciones del Concilio de Trento (1545-1563) convirtiéndose en el modelo de la iglesia de la Contrarreforma que fue exportado por todo el mundo.

Ejemplo del arte barroco.

El templo no tiene naves laterales, solo pequeñas capillas, el objetivo es que los feligreses fijen su atención en el altar mayor.

Destacan los frescos de Giovanni Battista Gaulli, Il Baciccio, que crean una ilusión de profundidad.

PARADA 6. Palazzo Altieri

Mandado construir en 1650 por el cardenal Altieri, diez años después papa Clemente X.

La familia Altieri era una de las más poderosas de Roma.

Hoy es un banco.

PARADA 7. Largo di Torre Argentina. El lugar donde asesinaron a Julio César

Largo significa «plaza». También en portugués.

Situado en el Campo de Marte de la antigua Roma.

Es una plaza que contiene cuatro templos romanos republicanos y los restos del Teatro de Pompeyo.

En la Curia de Pompeyo, en los idus de marzo, 15 marzo, del 44 a.C. fue asesinado Julio César.

PARADA 8. Basílica di Santa Maria Sopra Minerva

El Pulcino (“polluelo») de Bernini es el elefante sostiene uno de los once obeliscos egipcios de Roma.

La iglesia está situada en el antiguo Campo de Marte.

Como muchos templos cristianos está construida sobre (sopra) un templo dedicado a la diosa Minerva.

Junto a Santa Sabina son las dos únicas iglesias góticas de Roma.

PARADA 9. Chiesa di Sant’Ignazio. Iglesia de San Ignacio

Iglesia barroca construida en 1626 dedicada a San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús.

Seguía el modelo establecido por el Gesù.

En la bóveda se contempla el fresco realizado por Andrea Pozzo que representa la gloria de San Ignacio.

Crea un juego de perspectivas que da la sensación de espacio infinito.

Posee una cúpula falsa. Es un trampantojo, trampa al ojo, realizado por Andrea Pozzo, jesuita y pintor.

Se trata de una pintura realizada sobre un techo plano en perspectiva que si se mira desde un ángulo nos ofrece la ilusión óptica de tratarse de una cúpula real. Al movernos desaparece.

PARADA 10. El Panteón

Obra maestra de la arquitectura.

Templo de todos los dioses, del griego pan, “todos” y theon, “divinidad”.

Situado extramuros, en el Campo de Marte, el primer Panteón fue construido en el año 27 a.C. e impulsado por Marco Vipsanio Agripa, yerno del emperador Augusto.

El edificio quedó en ruinas tras varios incendios.

Fue en el año 118, bajo el emperador Adriano, con proyecto de Apolodoro de Damasco, cuando se levantó el edificio que hoy conocemos.

Del edificio primigenio se dejó la inscripción de la fachada: M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIVM. FECIT, esto es, «Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, lo construyó».

En el siglo VII el edificio se transformó en iglesia cristiana.

Es rectangular, oculta una enorme cúpula con un diámetro mayor al de la Basílica de San Pedro.

Está compuesta por 16 columnas de granito de 14 m de altura.

Tiene 53 m de diámetro. Pesa 4.535 toneladas.

Está realizada en hormigón sin armadura de acero en su interior. Se apoya sobre un muro cilíndrico o tambor.

Inspirada en ella, la cúpula de Santa María de las Flores (Florencia) de Brunelleschi la superó en un metro en el siglo XV.

La cúpula estuvo recubierta de tejas de mármol y bronce que le daban un aspecto brillante.

Tiene un diámetro de 9 m. Está siempre abierto y por él se cuela la lluvia a la gran sala circular.

Se desagua fácilmente porque el suelo está ligeramente inclinado lo que permite vaciarlo a través de sus 22 pequeños orificios.

Es el resultado de la introducción de una esfera en un cilindro.

Es una esfera perfecta. Simboliza la bóveda celeste representando la parte inferior de la esfera el mundo terrenal. 

La luz se filtra por el óculo que simboliza la unión entre los dioses y los hombres.

Se encuentran siete nichos, alternativamente semicirculares y rectangulares, que representaban a las siete divinidades vinculadas al culto de los planetas; el Sol, la Luna, Venus, Saturno, Júpiter, Mercurio y Marte.

Decorada con cinco hileras de 28 casetones cada una. Además de su función decorativa tienen un papel estructural importante ya que alivian el peso total de la cúpula, esto es, la carga se va repartiendo de abajo a arriba.

Cada 21 de abril, el aniversario del nacimiento de Roma, un haz de luz ilumina la puerta de entrada. En ese momento el emperador entraba en el templo.

A las 12 del mediodía del solsticio de verano la luz penetra perpendicularmente en el templo.

A mediados del siglo XVII se incorporaron estas dos torres que rompían con la estética del edificio. Fueron bautizadas por los romanos como “las orejas de burro”.

Fueron retiradas en el siglo XIX.

En el 609, Focas, emperador bizantino, regaló al papa Bonifacio IV el edificio quien lo consagró como la iglesia de Santa María de los Mártires.

Hoy, además de seguir siendo una iglesia con culto, el monumento cumple la función de panteón real. Contiene las tumbas de los dos primeros reyes de la Italia unificada, Vittorio Emanuele II, y Umberto I junto a su mujer Margarita de Saboya y la tumba del pintor Rafael Sanzio.

Tiene una relación directa con el Mausoleo en su cronología, emplazamiento e idea arquitectónica. 

Ambos edificios se pueden explicar de manera conjunta como las dos caras de una misma moneda ideológica acuñada por Augusto y Agripa.

Hoy en ruinas, el mausoleo de Augusto contaba con una altura de 45 m y una cúpula de 87 m de diámetro.

Ambos edificios reproducen a la esfera celeste en la que los siete astros o divinidades principales del panteón romano presencian las actuaciones de los hombres.

En el siglo XIX el mausoleo fue propiedad de los Correia quienes se lo alquilaron al empresario español Bernardo Matas para organizar corridas de toros.

PARADA 11. Piazza della Rotonda

La fuente fue diseñada por Giacomo Della Porta 1575 por encargo del papa Gregorio XIII. 

El obelisco Macuteo es llamado así porque se encontró cerca de San Macuto. Es el quinto más alto de Roma con 14,52 m.

Fue mandado construir por Ramsés II en Heliópolis para el templo de Isis. Está realizado en granito rojo.

El papa Clemente XI fue el que ordenó su ubicación actual.

Era pareja de otro, hoy más pequeño, el Matteiano, situado en la Villa Celimontana.

PARADA 12. San Ivo alla Sapienza

Obra maestra la arquitectura barroca.

Encargo del papa Urbano VIII a Francesco Borromini quien tuvo el reto de construir una iglesia al final de un patio ya existente.

Fue realizada entre 1642-1660.

Dedicada a San Ivo, patrón de los juristas, está ubicada dentro del patio del Palacio della Sapienza, Universidad de Roma desde 1303, hoy sede de los Archivos del Estado.

Borromini, a diferencia de Bernini, era un artista introvertido obsesionado con la geometría y la luz.

La Iglesia está rematada con una linterna en espiral que actúa a modo de faro para los fieles.

También destaca la cúpula con remate helicoidal.

PARADA 13. Piazza Navona

Ejemplo de plaza barroca.

El nombre Navona deriva de agone que en latín significa «juegos».

De forma rectangular, 106 m de ancho x 276 m de largo, fue el estadio de Domiciano (85) que, posteriormente, fue remodelado por Septimio Severo.

Las actuales edificaciones eran las gradas. Tenía una capacidad para 30.000 espectadores. En una esquina se pueden ver los restos del estadio.

Durante la Edad Media sus materiales fueron desmontados para ser utilizados para otros edificios.

Para dinamizar este espacio el papa Sixto V trasladó un mercado del Capitolio hasta aquí.

En el siglo XVII se estable la familia Pamphili que edifica su palacio, hoy embajada de Brasil.

La plaza fue durante años escenario de juegos, torneos y procesiones. Desde el siglo XVII al XIX la plaza se inundaba para realizar desfiles de las barcas de príncipes y prelados que incluían fuegos artificiales.

Entre 1652 y 1866, los fines de semana de agosto se bloqueaban los desagües de las fuentes convirtiendo la plaza en un lago. Se dejó de realizar por temas de salubridad.

También en el siglo XIX se trasladó el mercado a Campo de’ Fiori.

Situada en el centro de la plaza fue diseñada por Bernini inaugurándose en 1651.

La fuente se articula en torno a cuatro zonas que recuerdan las grutas naturales de donde emanan los ríos.

Realizado en mármol travertino, la fuente representa los cuatro ríos, Nilo (África), Ganges (Asia), Danubio (Europa) y el Río de la Plata (América), que los cartógrafos de la época pensaban eran los más importantes.

Simboliza la expansión del papado, del cristianismo, en los cuatro continentes.

Es una alegoría del pontificado como centro del mundo conocido. De hecho, las esculturas de los ríos aparecen semiarrodilladas ante el poder.

Sobre las estatuas.

Lo primero, en ellas podemos reconocer las características del barroco:

  • Monumentalidad.
  • Dramatismo.
  • Tensión.
  • Teatralidad.
  • Naturalismo.
  • Dinamismo.
  • Exuberancia en la ornamentación.

El Nilo fue realizado por Giacomo Antonio Fancelli. El rostro del Nilo aparece cubierto por desconocerse en ese momento sus fuentes.

Claude Poussin ejecutó el Ganges que aparece con un remo al ser navegable.

Antonio Raggi se encargó del Danubio que aparece con un caballo que alude a las fértiles llanuras por las que cabalga. Además, toca el escudo de armas del papa Inocencio X.

Francesco Baratta esculpió el Rio de la Plata representado sobre una pila de monedas simbolizando la fuente de riqueza para Europa.

En el centro se sitúa el Obelisco Agonal procedente de Asuán. Construido en granito mide 16,5 m de altura.

Fue en el siglo XVII cuando Giovanni Battista Pamphili, el papa Inocencio X, mandó trasladarlo al centro de la Plaza Navona.

En la cúspide del obelisco aparece una paloma que porta una rama de olivo. Representa el emblema de la familia Pamphili.

Se cuenta que la rivalidad entre Bernini y Borromini llegó hasta el monumento. Borromini presentó un proyecto que Bernini plagió y entregó en maqueta a un colaborador cercano al papa Inocencio X.

Fue iniciada por Giacomo Della Porta en 1574.

Pasado el tiempo el Ayuntamiento de Roma lanzó un concurso para remodelar la fuente porque pensaba no estaba en concordancia con las otras dos.

Así, en 1878 Antonio della Bita agregó la estatua de Neptuno y Gregorio Zappala los caballos marinos.

Situada en el extremo sur de la plaza.

Originalmente solo aparecía el delfín y los tritones. Fue diseñada por Giacomo della Porta en 1575.

Fue en 1653 cuando Gian Lorenzo Bernini añadió la estatua del moro.

Desde 1874 las estatuas originales de las fuentes se encuentran en la Galería Borghese. Lo que vemos son copias.

La iglesia de Santa Inés en Agone, por el lugar donde se encuentra. No confundir con agonía.

Se construyó sobre una anterior del siglo VIII en el lugar donde Inés, una niña de 12 años, fue torturada en el 304 por renunciar de su fe católica durante las persecuciones de Diocleciano.

La niña fue desnudada, pero milagrosamente su pelo creció hasta cubrirla y salvarla de la vergüenza.

El actual edificio fue iniciado por Girolamo y Carlo Rainaldi en 1652 bajo el papado de Inocencio X, pero en 1653 con los cimientos construidos se traspasó el encargo a Francesco Borromini.

La iglesia de Borromini es una muestra la arquitectura barroca.

Es totalmente revolucionaria al crear espacios cóncavos y convexos que crean movimiento.

También genera espectacularidad al adosar grandes pilastras al muro.

Asimismo, produce una sensación de teatralidad al jugar con los espacios al acercarnos a la cúpula que se encuentra atrás.

Vemos claramente la diferencia con la arquitectura renacentista que busca la armonía, la línea recta, la contención. Mientras, la arquitectura barroca, ligada al poder tanto de la Iglesia católica como de las monarquías busca la emoción, la curva, la ornamentación, la grandeza, el asombro del espectador.

Esta fachada influenció en otras iglesias barrocas de Europa.

La planta es de cruz griega. Al entrar, el feligrés se encuentra abrumado, no consigue hallar un punto central hacia dónde dirigirse.

La decoración es excesiva; mármoles, estucos dorados, cúpula y pechinas con frescos, todo produce horror vacui («miedo al vacío”).

La luz difusa de las ventanas de la cúpula crea sensación de amplitud.

La cúpula esta sostenida por ocho columnas de mármol rojo.

Debajo del órgano se encuentra la tumba de Inocencio X obra de Giovanni Battista Maini.

Junto a la iglesia de Santa Inés en Agone, de hecho, tenía un acceso directo.

El palacio fue edificado sobre una construcción previa de la familia Pamphili.

El proyecto fue de Girolamo y Carlo Rinaldi ejecutándose entre 1644-1650.

El palacio entró en declive en el siglo XVIII, y tras ser alquilado para varios usos fue vendido hacia 1960 al estado de Brasil siendo su embajada en Italia.

Detrás del Palacio Pamphili se encuentra la Plaza del Pasquino. Allí se encuentra la estatua del mismo nombre que ha dado forma a la palabra “pasquín”, esto es, un “escrito anónimo, de carácter satírico y contenido político, que se fija en sitio público”.

El origen se remonta a la cuñada del papa Inocencio X, Olimpia Pamphili, una mujer ambiciosa, controladora y avara que amasó una gran fortuna a la sombra del papado.

Casada en primeras nupcias con un magnate quedó viuda al poco tiempo heredando la fortuna de su marido.

Instalada en Roma se volvió a casar, esta vez con una persona 30 años mayor que ella, el hermano del cardenal Pamphili. Oh, casualidad, volvió a enviudar.

Se pegó a su cuñado cuando fue nombrado papa Inocencio X. Consiguió que nombrasen cardenal a su hijo Camilo.

Además, todo cargo que designase la curia vaticana pasaba previo pago por la caja de Donna Olimpia.

No tuvo el más mínimo reparo en quedarse con el dinero de los peregrinos que acudieron al jubileo de 1650.

En la estatua del Pasquino aparecieron críticas hacia ella que se las pasó por el arco del triunfo.

No respetó ni a la muerte. Se dice que cuando falleció el papa Inocencio X desvalijó sus estancias dejando que su cuerpo se pudriera.

PARADA 14. Chiostro del Bramante. Claustro de Bramante

Dentro de la iglesia de Santa María de la Paz se encuentra una de las obras más importantes del Renacimiento.

Diseñada por Donato Bramante por encargo del cardenal Oliveri Carafa.

Por primera vez aparecen en un mismo edificio los cuatro órdenes de la antigüedad superpuestos: toscano, dórico, jónico y corintio.

PARADA 15. Palazzo Altemps. Museo Nazionale Romano

Construido en el siglo XV como residencia de la familia Riario fue comprado y reformado en 1568 por el cardenal Marco Sittico Altemps.

Comprado por Estado italiano en 1982, tras un proceso de restauración abrió sus puertas al público en 1997 como parte del Museo Nazionale Romano (MNR).

PARADA 16. Basilica di Sant’Agostino in Campo Marzio

Iglesia renacentista terminada en 1420.

Fue ampliada a finales del siglo XV. Para la fachada se utilizó mármol travertino extraído del Coliseo.

PARADA 17. Chiesa di San Luigi dei Francesi. Iglesia de San Luis de los Franceses

Es la iglesia nacional francesa de Roma.

Consagrada a la Virgen María, San Dionisio Areopagita y San Luís, Luís IX (1214-1270), rey de Francia.

Lo más destacable, la Capilla Contarelli que aloja tres obras maestras de Michelangelo Merisi, Caravaggio, el pendenciero pintor barroco que utilizó el claroscuro en su obra influenciando en el Tenebrismo.

Diseñada por Giacomo della Porta fue construida por Domenico Fontana entre 1518 y 1589.

PARADA 18. Piazza di Monte Citorio

Recibe su nombre del Monte Citorio, una de las colinas menores de Roma.

Realizado en granito rojo, mide 21,79 m de alto y 33,7 m si se incluye la base y el globo.

De época de Psamético II (595-585 a.C.) llegó a Roma junto con el obelisco Flaminio (Piazza dei Popolo) en el año 10 a.C. por orden de Augusto.

La sombra de la aguja del obelisco actuó como reloj solar. Sin embargo, en la actualidad, por el diseño del lugar, la sombra no marca con precisión las horas por lo que dejó de ser referencia.

Su construcción fue iniciada por Bernini en 1653 por orden el papa Inocencio X, pero fue reformado por Carlo Fontana y Ernesto Basile.

Con la unificación de Italia en 1870, el palacio adquirió su utilidad actual de sede de la Cámara de los Diputados y también de las reuniones conjuntas de la cámara baja y alta del Parlamento.

PARADA 19. Piazza Colonna

Inspirada en la de Trajano sirvió de inspiración para monumentos renacentistas.

Relata las gestas de las guerras marcomanas (contra germanos y sármatas) en el Danubio.

Marco Aurelio murió en Vindobona (Viena) el 180.

Trajano y Marco Aurelio representan la mayor expansión territorial del Imperio romano.

Fue realizada a finales del siglo II tras la muerte del emperador Marco Aurelio.

En 1589 el papa Sixto V mandó restaurarla situando una estatua de San Pablo en la cima para quitarle su carácter “pagano”.

Encargada por el papa Gregorio XIII en 1577. Fue diseñada por el arquitecto Giacomo della Porta y construida por el escultor Rocco Rossi.

Sufrió varias reformas.

Desde 1961 es la residencia del primer ministro de la República italiana.

Su entrada principal se encuentra frente a la Columna de Marco Aurelio.

En 1659 el palacio fue comprado por la familia Chigi quien lo remodeló.

Fue sede de la embajada de España y del Imperio Austrohúngaro.

El solar estuvo ocupado por el templo de Marco Aurelio.

Su nombre lo recibe del banquero Karl Wedekind quien lo compró y reformó en 1852.

Fue la sede de los fascistas italianos desde 1943 a 1945.

Actual sede del periódico Il Tempo.

Debe su nombre al marqués de Ferrajoli quien lo compró en 1850.

Construido en el año 1835 fue la residencia las familias nobles Del Bufalo-Cancellieri 

En 1561 fue remodelado por Giacomo Della Porta, pero fue la restauración de Francesco Paparelli (1602) la que le dio su aspecto actual.

PARADA 20. La Fontana di Trevi. La Dolce Vita

Barroco: exuberancia, grandiosidad, teatralidad.

Gran paradoja, la fuente más monumental de Roma, con 40 m de ancho x 26 m de alto, se encuentra en una pequeña plaza rodeada de calles estrechas.

Su nombre hace referencia a la confluencia de tres calles a la plaza que marca el punto donde llegaba el acueducto romano llamado Acqua Vergine mandado construir por Agripa en el año 19 a.C. 

Los bárbaros de Odoacro conquistaron Roma de una forma muy sencilla: dejaron sin agua a la ciudad bloqueando todos los acueductos.

A excepción de un acueducto, el resto quedaron inutilizados.

Durante el Renacimiento se restauró el Acqua Vergine (Virgo) retomando el papa Nicolás V la costumbre de construir una fuente al final de ellos. Encargó uno a Alberti.

En pleno barroco esta fuente no gustó al papa Urbano VIII quien encargó a Bernini un proyecto para darle magnificencia.

Pero, fue el papa Clemente XII quien encargó en 1732 al arquitecto Nicola Salvi el proyecto muriendo en 1751 finalizándolo Giovanni Pannini.

La fuente es un gran escenario barroco. La gran portada sobre la que se aloja es en realidad la parte trasera del Palacio Poli.

Sobre ella aparece un gran acantilado lleno de figuras que se retuercen dinámicamente.

En su centro aparece el dios del mar, Neptuno, domando las aguas sobre un carro tirado por caballos de mar rodeado de tritones que forman su séquito. 

A la izquierda, la estatua de la Abundancia, y a la derecha, la de Salubridad. Ambas esculturas realizadas por Filippo della Valle.

Los bajorrelieves muestran a Agripa ordenando la construcción del acueducto.

Prohibido bañarse. Multa de 500€.

La costumbre de arrojar una moneda a la fuente para pedir un deseo, volver a Roma o casarse, nació con la película Tres monedas en la fuente (1954). Tres secretarias norteamericanas encuentran el amor en Roma.

Icónica y con una fuerte carga de erotismo fue la escena de la película La dolce vita (1960) de Federico Fellini donde Anita Ekberg se baña en la Fontana di Trevi.

La escena está inspirada en El Nacimiento de Venus (1485-1486) de Sandro Botticelli.

En esta película aparece por primera vez el nombre de paparazzi que significa “mosquito”. Hace referencia al fotógrafo entrometido que no deja tranquilos a los personajes públicos.

El personaje de Paparazzo fue interpretado por Walter Santeso.

La dolce vita fue etiquetada de “obscena” por L´Osservatore Romano, el periódico del Vaticano, por lo que fue prohibida en varios países.

Hasta 1980 no se estrenó en España.

PARADA 21. Basílica de Sant’Andrea delle Fratte 

Basílica de San Andrés de las Malezas porque estaba situada a las afueras de la ciudad en una zona en la que había una gran cantidad de huertos y árboles.

La parte barroca es la más interesante: el ábside elíptico, el tambor de la cúpula y el campanario. Obras de Francesco Borromini.

La fachada es de 1862. 

PARADA 22. Palazzo di Propaganda Fide. Palacio de Propaganda Fe

Fue la sede de la Congregación para la Propagación de la Fe fundada por los jesuitas en 1622.

Lo comenzó Bernini, pero fue sustituido por Borromini más del gusto del papa Inocencio X.

La fachada de Borromini es una obra maestra de la arquitectura barroca.

Finalizado en 1667.

PARADA 23. La embajada más antigua del mundo

En 1480 el rey Fernando el Católico instituyó la misión diplomática más antigua del mundo; la representación diplomática de España ante la Santa Sede.

La República de Venecia le imitó y entre ambos crearon el concepto de embajada.

El 21 de diciembre de 1622, Íñigo Vélez de Guevara, conde de Oñate, alquiló un pequeño palacio de la familia Monaldeschi para establecerse como embajador de España ante los Estados Pontificios.

En aquella época se trataba de impresionar por lo que, primero se compró el palacio para, posteriormente, entre 1685-1693 encargar a Francesco Borromini modificarlo tanto en la fachada exterior como en el interior, con la escalera y el vestíbulo.

Actualmente, la Embajada de España en Italia se encuentra en la primera planta del Palacio Borghese de Roma.

Aquí vivió Velázquez durante cuatro años pintando La Fragua de Vulcano cuyos personajes eran los sirvientes del palacio.

El libertino veneciano Giacomo Casanova trabajó como intérprete de francés.

Inaugurada en 1857 para conmemorar el Dogma de la Inmaculada Concepción instaurado el 8 de diciembre de 1854 por el papa Pío IX en su bula Ineffabilis Deus.

Se hacía público que María fue concebida sin pecado original, sin mancha.

PARADA 24. Piazza di Spagna

El nombre de la plaza se debe a la cercanía de la embajada de España ante la Santa Sede.

En cambio, la parte alta, el lugar donde se encuentra la iglesia de Trinità dei Monti con su doble campanario era de dominio francés. Durante siglos corrió la sangre por la zona.

De estilo tardo barroco es obra de los arquitectos Francesco de Sanctis y Alessandro Specchi.

Se realizado para salvar el gran desnivel existente entre el monte Pincio y la iglesia de la Trinita dei Monti.

Fue pagada por la corona francesa para celebrar la paz con España. Era la forma de conectar la parte alta, francesa, con la baja, española.

Sus 135 peldaños son utilizados por el mundo de la moda para celebrar a mediados de julio el desfile Donne Sotto le Stelle.

Realizada 1629 fue encargada por Maffeo Barberini, el papa Urbano VIII, a Pietro Bernini quien fue ayudado por su hijo Gian Lorenzo.

Los soles y las abejas son símbolos de la familia Barberini a la que pertenecía el papa.

Delante de la iglesia de la Trinità di Monti, con 14 m de altura preside la escalinata de la Piazza de Spagna.

Es uno de los 13 obeliscos egipcios que hay en Roma.

Fue tallado en Asuán en el siglo III, pero por orden del emperador romano Aureliano.

Fue transportado a Roma sin ninguna inscripción copiando más tarde las de Seti I y Ramsés II del obelisco Flaminio situado en la Piazza del Popolo.

Sin embargo, el cantero se equivocó y algunos de los jeroglíficos los copió al revés.

Al aparecer en los jardines de Salustio, tribuno e historiador del siglo I a.C., se le otorgó ese nombre.

PARADA 25. Chiesa della Santissima Trinità dei Monti. Iglesia de la Trinidad de los Montes

Encargo de Luis XII de Francia en 1502 fue consagrada en 1585 por el papa Sixto V.

El área sobre la que fue edificada la iglesia fue donada por el rey de Francia Carlos VIII (1470-1498) a la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula.

A partir del siglo XVI fue área de influencia francesa.

Los dos relojes de la iglesia señalan uno la hora de Roma, y el otro la de París.

PARADA 26. Vía Condotti

Comienza en la Piazza di Spagna y toma el nombre de los conductos o canales que llevan agua a las Termas de Agripa.

En 1760 se estableció el Caffé Greco lugar donde se reunían intelectuales como Stendhal, Goethe, Lord Byron, John Keats o Franz Liszt.

Aquí se han establecido las principales marcas de moda.

PARADA 27. Via del Babuino

Hacia la mitad de la calle se encuentra la estatua del Babuino, una de las seis estatuas parlantes de la ciudad.

Es la representación de un sileno yacente llamado por el pueblo de Roma babuino por su aspecto bruto y deforme, más similar al de un simio.

PARADA 28. Piazza del Popolo

Situada en el extremo norte de la ciudad fue el lugar de entrada por excelencia a Roma a través de la puerta Flaminia.

Desde la Piazza del Popolo parten tres calles rectas que forman el Tridente:

  • Via di Ripetta (derecha).
  • Vía del Corso (centro).
  • Via del Babuino (izquierda).

Las dos primeras siguen el mismo trazado que tenían en la Roma antigua. Sin embargo, la Via del Babuino fue abierta por los papas del Renacimiento con ocasión del Jubileo de 1525.

La Plaza del Popolo empezó a perder importancia en el siglo XIX con la construcción de la Estación de Termini (1867) y el desarrollo del ferrocarril como medio de transporte.

La gran amplitud de la plaza crea una sensación de frialdad. Ello es debido a la remodelación llevada a cabo por Giuseppe Valadier durante la ocupación napoleónica de la ciudad a comienzos del siglo XIX.

Obelisco Flamíneo

De época de Ramsés II (1200 a.C.) fue mandado traer a Roma por Augusto en el año 10 a.C.

Estaba junto al obelisco Solare en la spina del Circo Máximo.

Se encontró partido en dos piezas y fue el papa Sixto V quien lo mandó erigir en este lugar.

Conocidas también como las “gemelas”, en realidad no lo son.

Para que visualmente lo parezcan, Santa Maria dei Miracoli, cuyo solar era menor, está construida con una cúpula octogonal y una planta circular, mientras que Santa Maria in Montesanto su cúpula es dodecagonal y su planta es elíptica.

Según una leyenda en el solar de la iglesia se encontraba la tumba de Nerón. Sobre ella había crecido un álamo, en latín populus, a donde cada noche llegaban malos espíritus capaces de atemorizar al pueblo.

Al papa Pascual II se le apareció la Virgen en sueños rogándole que construyese una iglesia en su honor. Y fue así como se construyó la iglesia que acabó con las supercherías.

Lo realmente destacable son dos capillas.

La capilla Chigi empezada por Rafael y terminada por Bernini.

La capilla Cerasi con dos obras maestras de Caravaggio.

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