El origen. La madre y la hija

Todo se genera a partir del mito que tiene como protagonistas a Deméter, diosa de la tierra, la agricultura, y los cereales (Ceres para los romanos, Cibeles en Frigia, Anatolia) y a su hija Perséfone (Proserpina para los romanos).

Según el mito, Perséfone fue raptada por Hades, el dios de los muertos y del Inframundo, hermano de Zeus.

El rapto de Proserpina (1622). Gian Lorenzo Bernini.

Es así como Deméter inicia una búsqueda infructuosa hasta que el dios del sol le revela lo que ha sucedido.

Iracunda, decide interrumpir el ciclo anual de la vegetación, esto es, no va a dejar que la tierra vuelva a dar frutos.

Deméter se retira al pequeño pueblo de Eleusis.

Zeus decide intervenir. Convence a su hermano Hades para dejar que Perséfone regrese.

Sin embargo, Hades, antes de que Perséfone salga del Inframundo le da de comer un grano de granada, un alimento del Inframundo que le va a hacer que no pueda desligarse totalmente del lugar.

Y es así como se llega a un pacto por el que Perséfone va a pasar la mitad del año en la tierra con su madre, y la otra mitad con Hades en el Inframundo.

Cuando llega a la tierra, la alegría es tal que los campos florecen y dan frutos. Sin embargo, cuando se va todo se marchita.

El mito de Deméter y Perséfone representaba para los pueblos de la antigüedad los poderes de la naturaleza, su transformación y el ciclo de la vida y la muerte.

En origen, los misterios son un ritual de fertilidad. Se pretende renovar anualmente la vida de los campos después de su muerte durante el invierno.

Posteriormente, este ritual adopta una dimensión trascendente, y la muerte de los campos y el renacimiento en la primavera se convierte en una metáfora de la muerte del hombre y la resurrección en otra vida.

¿Cómo y quién participaba?

Tras conseguir a su hija, Deméter ordenó la construcción de un santuario en su honor en Eleusis, donde tan bien la acogieron, para instaurar sus ritos sagrados.

Estos ritos revelarían a sus iniciados los misterios de la vida y la resurrección, esto es, el ciclo por el pasaba su hija Perséfone todos los años.

Eleusis se encuentra a unos 20 km al noroeste de Atenas en una bahía cerrada por la isla de Salamina.

La arqueología ha desvelado que en Eleusis se celebraban estos misterios, o unos parecidos desde hacía unos 1500 años a.C.

En ellos podían participar tanto mujeres como extranjeros y esclavos.

Los requisitos consistían en ser mayor de edad, hablar griego, pagar un animal para el sacrificio y no haber cometido homicidio.

Hoy se puede recorrer la misma ruta a través del también llamado Camino Sagrado con al autobús 876.

Descripción del ritual

Los que se iniciaban tenían la obligación de guardar silencio acerca de los misterios.

Existían dos tipos de misterios, los menores y los mayores.

En los misterios menores el objetivo era la myesis, “la iniciación”, y servían de preparación para los mayores. Se celebraban durante 7 días entre febrero y marzo.

Primero se sacrificaba un cerdo cuya sangre se vertía en un pozo para alimentar las almas de los muertos.

Después, el iniciado se lavaba en el rio para purificarse, y finalmente, se le cubría la cabeza con un manto para sumergirle en la oscuridad mientras una sacerdotisa lo aventaba con un tipo especial de cesta llamada líknon que se utilizaba para separar el grano de la paja.

Con este acto se trataba de separar el cuerpo del alma para que esta fuera purificada.

Alma en griego es Psykhé que significa “soplo” o “hálito”.

A partir de ese momento el iniciado pasaba a llamarse mystes, esto es, “el que tiene los ojos cerrados”, “el que debe guardar silencio”.

De ahí procede la palabra “misterio”.

Los misterios mayores se conocían como la epopteia, “la visión”. Tenían lugar durante 7 días de septiembre.

Se iniciaban en Atenas con una gran procesión en silencio a través del Camino Sagrado hacia Eleusis.

Durante la procesión se entonaban canticos y se bailaba mientras se llevaban objetos sagrados

Tras cruzar el rio Cefiso tenía lugar un ritual, cinismos, que fue el origen de la comedia.

Al paso de los procesionarios por el puente el público se burlaba de los iniciados. Era entonces cuando entre ambos, se intercambiaban insultos y alusiones sexuales soeces.

Estos rituales son frecuentes en los cultos de fertilidad, no solo en Grecia, sino en Egipto y otros lugares. Las alusiones sexuales tienen una función de recordar a los campos que tienen que volver a ser fértiles, y los insultos una función de alejar a los malos espíritus.

El insulto y el sexo son elementos primordiales de la comedia griega. El insulto se transforma en crítica social y política.

Antes de llegar el camino se convertía en bajada, representando el descenso de Perséfone al Inframundo.

Finalmente se entraba en el santuario de Eleusis a través de dos propileos (entrada monumental).

Los procesionarios se paraban en la fuente Partenio, el lugar donde se decía que Deméter había llorado la pérdida de su hija.

Allí bailan y pasaban la noche realizando una vigilia en honor a Deméter.

Al día siguiente rompían el ayuno tomando una torta de pan.

Antes de presenciar los misterios se bebían un brebaje que es probable tuviera efectos alucinógenos.

Los iniciados estaban listos para entrar en el Telesterion.

Antes de entrar se pronunciaba una frase a modo de contraseña. Una vez todos dentro se hacía la más absoluta oscuridad.

El iniciado entraba en trance producto del cansancio y el brebaje.

Antes de la gran revelación se teatralizaba el encuentro entre Deméter y Perséfone, la madre y la hija.

Luego se les revelaban una serie de objetos divinos, y finalmente, se pronunciaban unas palabras sagradas.

En la revelación, los iniciados veían algo que les confirmaba que había vida después de la muerte.

Lo que veían era a Perséfone regresando del mundo de los muertos con un niño recién nacido entre sus brazos.

El mensaje era que la muerte no era el final, sino un nuevo principio representado por el bebé.

Aquello les daba esperanza de que había una vida después de la muerte.

La ceremonia terminaba cuando el Hierofante (el Sumo Sacerdote de Eleusis) enseñaba a los presentes una espiga de trigo que significaba que los devolvía al mundo real.

Los misterios finalizaban con el sacrificio de un toro.

A partir de ese momento ya no tenían miedo a la muerte porque sabían que la vida continuaba. Además, desde ese momento los participantes quedaban unidos para siempre en un vínculo de amistad y solidaridad.

Contar lo que habían visto y oído estaba penado con el destierro y la pena de muerte.

En el 364 el emperador Valentiniano los prohibió y en el 392 el emperador Teodosio promulgó un edicto que prohibía la celebración de todo rito no cristiano.

En el 395 los godos de Alarico entraron en Grecia saqueando y destruyendo el templo.

Significado

Podemos darle varios. Primeramente, representaba un camino de autoconocimiento.

También era una forma de tener esperanza en la transcendencia. De dar más valor a la vida porque existía otra.

Y finalmente, era una forma de encarar la muerte desde un punto de vista positivo. La muerte no deja de ser más que una parte del ciclo de la vida.

Desmontando un bulo

Para desacreditar los Misterios de Eleusis se propagó la idea totalmente falsa de que allí se realizaban orgías.

El inicio de la Edad Media

Algunos historiadores concluyen que varios sucesos ocurridos en la misma época, esto es, el cierre de los Misterios de Eleusis (390), el final de los Juegos Olímpicos (380) y la clausura de la Academia de Platón (529) representan el final del mundo antiguo y la entrada de Occidente en la Edad Media.

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